Redacción Deporpress | ¿Qué más hay que hacer para ganar un partido? ¿ Que botón hay que tocar para encender, otra vez, la luz de la buena suerte? Esa que guió durante semanas al Tenerife de camino a la permanencia y lo colocó entre los puestos más importantes de la categoría. Esa luz que ahora se ha apagado. La bombilla de la alegría se ha fundido. Y no hay electricista en el equipo que logre reparar la avería, por muchas opciones que se prueben para ello.
El Tenerife cayó en casa en la que ha sido la cuarta derrota consecutiva. Ante el Córdoba y en un encuentro donde poco se le puede reprochar a un equipo que atizó a los andaluces de principio a fin, con claras oportunidades de gol, y que solo cometió un error. Un maldito fallo que ennegreció todo el trabajo bien hecho y del que se aprovechó el cuadro de Ferrer para llevarse los tres puntos. La misma escena vuelve a repetirse. Un resultado que deja a los blanquiazules fuera de la zona de los play off.
A los dos minutos de partido Suso ya tuvo la primera llegada con emoción a la portería de Juan Carlos que mandó a corner el disparo del lagunero. A los 17 minutos López Silva aprovecha un centro desde la medular con el que rompe la línea de centrales y se cuela entre ellos para llegar hasta el fondo del área sin oposición y cruzarle el balón a Roberto que nada puede hacer para detener la trayectoria del cuero.
Aridane se quedó solo ante el guardameta seis minutos más tarde. Una pelea por el balón en el área la ganó el delantero que aprovechó el espacio para ganar la posición y pegarle con todo. Parecía que había entrado, pero solo fueron alucinaciones. Ocasión perdida. Tuvo varias más en la primera mitad aunque todas terminaron o arriba en los guantes del portero visitante.
Antes de terminar el primer tiempo dos acciones, una por cada bando. La primera, a favor de Ayoze que se deshizo de la marca por la izquierda y le pegó con todo desde dentro del área sin fortuna. Le faltó picardía para dejarse caer cuando respiró la adrenalina de los rivales en su cuello. Si le pone arte, el árbitro pica y pita penalti. Pero esa opción no la barajó a tiempo. La segunda ocasión fue para Uli Dávila que, en otro contraataque del Córdoba puso el miedo en el cuerpo al perdonar el cero a dos por pocos centímetros.
A los 55 minutos de partido, después de pasar por el vestuario, Ayoze tuvo la oportunidad de celebrar el primer tanto blanquiazul. Lo hizo todo bien, incluso en el momento que superó al portero por arriba cuando le vino de frente. Pero el balón se puso caprichoso y terminó pegando en el palo largo. ¡Lástima! Era la mejor oportunidad para empatar.
Cervera dio entrada a Nano por Luismi Loro que nunca tuvo una clara en el área contraria aunque se le vio voluntarioso. La falta de minutos le pasó factura. Ferrer sacó del campo a los dos hombres con más peligro en el Córdoba. Lo que se agradeció. El partido siguió con el mismo guión de la tarde: el Tenerife la toca, el Córdoba defiende y sale al contragolpe.
A los 78 minutos Juan Carlos hizo la parada de la temporada al evitar el tanto de Aridane que remató con todo de cabeza a gol. Era desesperante. Los blanquiazules lo intentaron una y otra vez pero sin fortuna. Cervera arriesgó y sacó del campo a Moyano para dar entrada a Juanjo. Más madera que dirían los Hermanos Marx. Para poco sirvió. La mala suerte llegó hace cuatro semanas para quedarse. «¡Menudo mes maldito!», exclamaron en la grada.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Roberto; Javi Moyano (Juanjo 79′), Carlos Ruiz, Bruno, Raúl Cámara; Suso, Ricardo León, Aitor Sanz, Luismi Loro (Nano 66′); Aridane y Ayoze
Córdoba CF: Juan Carlos; Gunino, Bernardo, Fran Cruz, Pinillos; Pedro, Abel, Luso, López Silva (Campabadal 67′); Dávila (López Garai 59′) y Xisco (Pelayo 80′).
Goles: 0-1 (17′) López Silva.
Árbitro: Arcediano Monescillo (Castellano-Manchego), asistido por Escudero Sánchez y Jiménez Moreno. Amonestó a Pedro, Gunino, Juan Carlos, Pelayo; y a los locales Moyano, Suso Santana, Bruno y Cámara.
Incidencias: HRL. Tarde agradable 13.702 espectadores.