Redacción Deporpress | El CD Tenerife cerró su ciclo de partidos en casa en el Rodríguez López con solo un punto sobre seis posibles, y sin ver portería, en su segunda derrota en casa de la temporada. Los blanquiazules cayeron derrotas este sábado (0-1) ante una Ponferradina que se lleva un premio mucho mayor para los méritos realizados. El Tenerife se topó con una ordenada defensa berciana y con la actuación de un notable Kepa, que desbarató cualquier llegada local, amén de la desafortunada actuación del colegiado asturiano González Fuertes, que quiso compensar la expulsión de Infante con una más que rigurosa expulsión de Javi Moyano, nivelando él solito el partido, circunstancia que hasta fue reconocida al término del partido por el visitante Acorán.
Ni siquiera cuando jugó contra diez hombres la escuadra blanquiazul fue capaz de perforar la portería visitante. Con la expulsión de Pablo Infante se buscó el empate, generando suficientes llegadas como para, al menos, no irse de vacío en el día de hoy. A pesar de la derrota no todas las lecturas deben ser negativas de esta derrota, no en vano el Tenerife gozó de numerosas llegadas para haber sumado, mientras que la Ponferradina aprovechó uno de sus escasos acercamientos para, a la contra, sorprender y llevarse los tres puntos del Heliodoro, dejando todavía más tocada la imagen de Cervera de cara a una afición chicharrera que mostró su descontento con la marcha del equipo.
Álvaro Cervera optó por mantener al canterano Jorge en la zaga blanquiazul, dejando a Hugo Álvarez en el banquillo. Unai Albizua fue el elegido para ocupar el carril izquierdo de la defensa por el sancionado Raúl Cámara. Igor Arnáez también estuvo de inicio en la suplencia. Además el técnico apostó por dejar la banda derecha para el capitán Suso Santana, en lugar de continuar con la fórmula de tres centrocampistas. Vitolo y Aitor Sanz ocuparon la medular en detrimento de Ricardo. La posición de Suso posibilitó un once más ofensivo, regresando Aridane Santana a la titularidad, por detrás del artillero Diego Ifrán. Cristo Martín ocupó de inicio el costado izquierdo en el centro del campo.
Parte de la afición blanquiazul manifestó su de contento con el equipo antes de que el choque diera comienzo. Así se pudo leer una pancarta que decía: “Serrano no te enteras. No más tranques y más cantera”. Además, se escucharon gritos de “Cervera vete ya” antes del silbato inicial. Y y durante el partido se mostró otra con el lema “El que no arriesga no gana”
La primera incursión con peligro llegó, cómo no, por el costado de Suso, pero no pudo llegar Ifrán a su centro, un poco fuerte para el remate. La opción de Aridane daba más alternativas a la ofensiva blanquiazul, además de servir como referencia para los centros desde las bandas. Más trabajo para los centrales bercianos, que no podían entrarse únicamente en la marca a Ifrán.
El Tenerife comenzó dominando con esta propuesta futbolística ante una Ponferradina cómoda esperando salir la contra. Se jugaba en territorio visitante, dando la impresión de que en cualquier momento podría haber un acercamiento peligroso, pero el fútbol tiene estas cosas. Cuando mejor plantado estaban los blanquiazules, una veloz contra iniciada por Acorán desde la derecha asestó un golpe a los tinerfeñistas. No pudo la defensa anticiparse al buen centro del tinerfeño al segundo palo. Entrando desde atrás, Sobrino remató ante Dani Hernández, que poco pudo hacer. 0-1 y tocaba remar contra corriente.
A Raíz del gol los de José Manuel Díaz jugaron con las prisas locales, a los que ya les costaba hilvanar juego para hacer daño a la meta defendida por Kepa. No encontraba el Tenerife vías para generar juego, ni entre líneas con Aridane ni por abajo con Cristo Martín, recurriendo, una vez más, a las incursiones desde la derecha, con escaso éxito. Tuvo una doble opción el equipo de Cervera en el minuto 27. Ifrán realizó un gran control con el pecho pero su remate fue desviado a córner. El lanzamiento de esquina finalizó con un remate de cabeza alto de Jorge.
Clave fue la expulsión de Pablo Infante por doble amonestación. Una expulsión un tanto infantil. Había visto la primera amarilla en el minuto 26, y solo cuatro después (30’) vio la segunda. Con diez, Berrocal retrasó su posición desde la vanguardia al costado izquierdo. Poco tardó en llagar la mejor ocasión para los blanquiazules hasta ese momento. Aitor Sanz lanzó un misil de volea (33’) que no encontró la escuadra de Kepa por milímetros. El partido se inclinó definitivamente hacia la portería visitante.
Se cantó el gol en el Rodríguez López con un cabezazo espléndido de Aridane (38’) que se encontró con el poste ante un Kepa que solo podía mirar el remate. Lo intentó el Tenerife hasta el descanso. La inferioridad numérica hizo mella en los peninsulares que cerraron filas para llegar con ventaja al intermedio. Siguió volcando el juego a la derecha la escuadra local ahora que las ayudas defensivas sobre Suso llegaban más tarde, con tiempo para el tinerfeño de encarar a Ramírez.
Metió Cervera a Igor Arnáez de inicio en la segunda parte por Unai Albizua buscando mayor profundidad por la izquierda y, de paso, algo menos de previsibilidad en el juego de los blanquiazules. De esta forma no toda la responsabilidad ofensiva quedaba volcada en la derecha de Suso y Moyano.
Aunque comenzó algo dormido el Tenerife en la segunda parte, no tardó en asomarse a la meta de Kepa. Otra vez Suso y Aitor Sanz ensayaron sendos disparos (47’) que se estrellaron en el muro defensivo visitante. Pidió Ifrán derribo dentro del área (53’) que no percibió como tal González Fuertes, bastante mal durante la primera parte.
Entonces realizó el segundo cambio el míster blanquiazul (55’) dando entrada a Ricardo por Aitor Sanz. Cambio hombre por hombre, además Sanz tenía tarjeta. Pero el problema fue otro. Entrada dura de Javi Moyano a un rival, clara de tarjeta…Pero se lució el colegiado mostrando una más que rigurosa roja directa al lateral. Se igualaron fuerzas diez contra diez, convirtiéndose González Fuertes en protagonista del choque.
De todos modos no varió su idea el Tenerife que siguió persistiendo en su acoso a los bercianos. Hacía méritos al menos para lograr el empate. También en igualdad numérica. Pronto Iker Guarrotxena se convirtió en el tercer cambio (63’) entrando por un apagado Cristo Martín. Punto estuvo de lograr Ifrán nivelar el marcador en una doble oportunidad. A los 62 minutos con un remate que no encontró puerta y a los 64 con un cabezazo que salió lamiendo el palo derecho de la portería visitante. También creó peligro un disparo de Carlos Ruiz (66’) dentro del área.
Aunque el resultado era adverso y los tinerfeñistas no marcaban, hacía tiempo que la afición chicharrera no veía tantas llegadas al área rival. La actuación arbitral sacó de quicio a los blanquiazules, y también a la parroquia local. Cerraba el equipo con tres jugadores: Carlos Ruiz, Jorge e Igor Arnáez, jugándose a uno contra uno las marcas en defensa, pero había que arriesgar. Entre tano la Ponferradina se cerraba detrás intentado sorprender a la contra, aunque Carlos Ruiz y Jorge maniataron las limitadas ofensivas peninsulares.
Iker Guarrotxena engatilló una volea dentro del área buscando la escuadra que salió fuera (75’). Al menos durante esta segunda parte el Tenerife mantenía las opciones de las dos bandas para acercarse a la meta rival. En el 77 de nuevo el vasco, dentro del área controló, pero cuando disparó un defensa se le echó encima taponando el disparo. Un minuto después fue la Ponferradina la que pudo sentenciar, pero Sobrino mandó su disparo al lateral de la red. Respondió Aridane, dentro del área girándose y rematando abajo (78’) pero topándose con un seguro Kepa.
Se escucharon entonces gritos de “Concepción, dimisión”, buscando responsabilidades en el palco y, de nuevo, los “Cervera, vete ya” y “Serrano, vete ya”. Acusaba el esfuerzo físico el Tenerife, y en los minutos finales se encontraba más cómodo el rival. Con más de cinco minutos para intentar el empate, se acentuó el nerviosismo en las gradas. Guarrotxena, muy activo escorado a la izquierda, colocó un remate cruzado que se marchó fuera por poco (86’).
Tuvo en sus botas el empate Ifrán con un disparo desde la frontal que sacó con muchos apuros el guardameta visitante a córner (89’); y poco después Ricardo intentó sorprender desde lejos, pero esta noche no había manera. Con solo tres minutos de prolongación (horroroso González Fuertes todo el partido) el choque no dio más de sí, con el consiguiente enfado de la escasa afición local hoy en el estadio.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Dani Hernández; Moyano, Jorge, Carlos Ruiz, Unai (Arnáez, 46’); Suso, Vitolo, Sanz (Ricardo, 55’), Martín (Guarrotxena, 63’); Aridane e Ifrán.
SD Ponferradina: Kepa; Carpio, Alberto Aguilar, Alan, Ó. Ramírez; Acorán (Tete, 87’), Andy, Jonathan (Rueda 69’), Pablo Infante; Berrocal y Sobrino (Cristian, 79’).
Goles: 0-1 Sobrino (15’).
Árbitro: González Fuertes (Asturias). Asistido por Orellana Benítez y Villabeirán Souto. Expulsó, por doble amonestación (26’ y 30’) a Pablo Infante y, con roja directa (57’) a Javi Moyano. Amonestó a Jonathan (10′), Andy (62’), Alberto Aguilar (69’), Carpio (71’), Ramírez (81’), Berrocal (86’), ; y a los locales Aitor Sanz (9′), Igor Arnáez (51’), Diego Ifrán (69’), Jorge (82’).
Incidencias: 6.650 espectadores. Frío en Santa Cruz y algo de viento. Moyano, expulsado, se pierde el próximo partido contra el Albacete.
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