Redacción Deporpress | 20 de abril de 2014. Cuaderno de Bitácora. Domingo de Resurrección. Precisamente eso, resurrección. Eso es lo que tuvo que hacer en dos ocasiones el Tenerife ante el Numancia. Resurgir desde la adversidad para terminar imponiéndose al cuadro visitante que logró ponerse incluso con uno a dos y enmudecer por algunos minutos al cuadro tinerfeño. Pero hoy no era el día marcado en el calendario para una debacle.
Demasiado trabajo durante toda la semana con #Objetivo15000 como para salir del Heliodoro con la cabeza agachada. Tres golazos elevaron a los altares a una plantilla que dejó atrás eso del campamento base y ahora se ha propuesto subir a lo más alto de la cima. Un triunfo en casa con el que los blanquiazules suman 54 puntos a falta de siete jornadas. Cualquier cosa que pueda pasar ahora no será fruto de la casualidad. Será producto del trabajo bien hecho. Tres a dos. A cuál más espectacular.
La visita del cuadro peninsular resultó un aliciente para dos exblanquiazules: Julio Álvarez y Natalio. Ambos se dedicaron desde los primeros minutos a discutir con el árbitro cualquier atisbo de falta antireglamentaria que sobrepasara los límites de la física deportiva. Los dos, que salieron por la puerta de atrás de la isla, tuvieron siempre la respuesta de una afición volcada a silbidos contra sus quejas. Lo que los fue amilanando con el paso de los minutos.
El silencio se hizo a los 18 minutos. Cristo Martín, en una acción sin a priori contratiempos, pisó mal en el campo e inmediatamente notó que algo no iba bien. Pidió el cambio. Las imágenes de su lesión son durísimas. En su lugar entró Juanjo Expósito que ocupó el ataque con Aridane. Ayoze Pérez pasó a la izquierda. El Tenerife ganó en velocidad y llegada por las bandas.
A los 23 minutos, el pichichi del equipo se deshace de dos rivales en la esquina del córner y logra un centro al área que llega a las inmediaciones de Moyano que dispara con todo. Su pelotazo acaba con el balón golpeando el larguero. Al Numancia le entró el miedo en el cuerpo.
De las pocas ocasiones con las que contó el Numancia en la primera mitad fue una falta lanzada por Álvarez que Regalón cabeceó muy cerca del palo corto defendido por Roberto después de que Aridane se ganara una amarilla por derribar a Natalio cuando se iba con todo a encarar la puerta blanquiazul. Poco después Ayoze Pérez cabeceó un centro de Suso Santana desde la derecha que detuvo Ribas. Las ocasiones se alternaban entre ambos competidores.
A los 37 minutos, Ayoze Pérez hizo la jugada de la semana. Con la cintura dribla a un rival mientras la pelota sigue su curso. Toma la iniciativa desde el centro del campo, se va de la escuadra visitante y espera, con paciencia, a que Aridane tome posición de goleador entrando al área. El grancanario recibe y la cruz al palo largo de Ribas. En ese instante se paró el reloj para que los aficionados se abrazaran celebrando el momento más feliz del Domingo de Resurreción.
Roberto se estiró a los 45 minutos después de que Vicente aprovechara una falta sobre Ayoze (que no señaló el colegiado), para coger en modo despiste a la zaga tinerfeña. El centrocampista disparó con fuerza dentro del área y guardameta puso los puños. Descanso entre aplausos.
El juego se reanudó con una nueva ocasión para Ayoze. Desde la izquierda entró al área y regateó a su par, luego se encaró con Ribas que le sacó el disparo y la mandó al lanzamiento de esquina. Aún así fue el Numancia quien dio primero tras el descanso y logró el empate con una extraña jugada en las inmediaciones del área de Roberto que finalizó con el disparo de Enrich a gol.
El segundo cambio que hizo Cervera fue a los 70 minutos con la entrada de Rivero por Aridane para consolidar el centro del campo y evitar las contras visitantes. Ayoze Pérez pasó a ocupar la punta de ataque junto a Juanjo. En el mismo momento en el que Bruno hizo una falta de la que luego se arrepentiría. El central frenó el juego, recibió una amarilla y le dio la opción a Julio Álvarez de centrar al área donde Juanma remató a gol de cabeza. Los visitantes se colocaban por delante en el marcador.
La alegría siempre va por barrios y el Tenerife ya no es el de antaño. Aquel que cuando encajaba un gol ponía el cartel de «Cerrado por Vacaciones». Ahora se viene arriba, se gusta, coquetea con los retos y prueba de ello es que solo tardó dos minutos en empatar gracias al tantol de Juanjo Expósito que hizo un control exquisito en el centro del área y le pegó con toda la fuerza que dio su pierna para batir a Ribas.
Rivero hizo el tercer gol entre el júbilo de los casi 14.000 aficionados que llenaron el estadio. El mediocentro recogió un centro de Suso desde el área chica y fusiló al portero. Hoy la puntería estaba más que afinada entre los jugadores de Cervera que cuando la tuvieron terminando empujándola bajo la red. Tres goles con los que se consolidan en lo alto de la Liga Adelante.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Roberto; Javi Moyano, Carlos Ruiz, Bruno, Ayoze Díaz; Suso, Ricardo León, Aitor Sanz, Cristo Martín (Juanjo 18′); Aridane (Rivero 70′) y Ayoze (Nano 86′).
CD Numancia: Biel Ribas; Akapo, Regalón, Juanma, Ripa; Natalio (Bedoya 76′), David González (Palanca 52′), Pedraza, Vicente (Pedro 83′); Julio Álvarez y Sergi
Goles: 1-0 Aridane (37′). 1-1 (54′) Sergi Enrich. 1-2 (71′) Juanma. 2-2 (73′) Juanjo. 3-2 Rivero (79′)
Árbitro: Sánchez Martínez (Murciano), asistido por Martínez Nicolás y López Mir. Amonestó a Ripa (25′), Pedraza (49′), Juanma (63′), Palanca (77′); y a Aridane (28′), Ricardo (62′), Bruno (70′)
Incidencias: 13.815 espectadores en una tarde perfecta para jugar al fútbol en el estadio.