Redacción Deporpress (Las Palmas de Gran Canaria) | Si alguien puede sacar conclusiones de lo que se vio este miércoles en el Estadio de Gran Canaria ese es Álvaro Cervera. Porque, de resto, es imposible sacar una opinión clara teniendo en cuenta cómo se desarrolló el choque. Pero, alejándonos de cuestiones arbitrales que nunca deben ser excusa, pese a que el Tenerife encajó dos goles de penalti dudosos y que terminó con diez por una rigurosa expulsión de Suso, los blanquiazules tienen mucho que mejorar. La falta de pegada empieza a ser clave porque el cuadro insular no ha conseguido ningún gol en los tres últimos partidos. Queda tiempo, pero falta mejoría.
El choque empezó con ritmo y con ocasiones para ambos equipos. Ifrán sería el primero en buscar portería con un remate con la zurda que envió demasiado alto, cuando por detrás lo buscaba también para el golpeo Carlos Ruiz (2’). No pasaría mucho más tiempo antes de que Maxi pusiera verdadero peligro. Balón en profundidad, el argentino estuvo a punto de tropezarse con la pelota pero se rehízo para poner una vaselina que desvió Lizoain por poco (5’). Eran las primeras aproximaciones de los insulares, aunque tocaba vigilar también en el apartado defensivo, ya que una contra estuvo a punto de sorprender a los tinerfeñistas, pese a que Guzmán envió su centro demasiado lejos.
El Tenerife estaba siendo mejor, y Jairo pudo refrendarlo con un disparo desde la izquierda que también se marchó por encima de la meta de Lizoain. Sin embargo, siempre hay tiempo para la sorpresa en un derbi, y este no iba a ser menos. Falta que comete Vitolo, lanza Momo y el balón toca, según el colegiado, en las manos de Maxi Pérez, pero mientras se cubría el pecho. Alejandro Hernández no dudó en señalar el punto fatídico y en amonestar al argentino, antes de que el propio Momo consiguiera el primero. Desde entonces el partido decayó, mientras el Tenerife intentaba rehacerse tras el tanto de los amarillos.
Y en esa tesitura, otro penalti. Internada de Vicente Gómez, derribo de Vitolo y Alejandro Hernández no duda de nuevo en señalar la pena máxima. Momo también se hace cargo y vuelve a enviar el balón a la escuadra. Jacobo también adivinó esta vez la dirección del balón, pero tampoco pudo hacer nada ante el disparo. Y ahí se murió la primera mitad. El Tenerife necesitaba volver a carburar. Juntar líneas, presionar algo más la salida del balón del conjunto amarillo e intentar retomar la imagen de equipo con peligro que generó durante los primeros 20 minutos de partido.
La segunda parte empezó sin novedades en las formaciones, por lo que tocaba remontar con lo expuesto en la primera mitad. Aunque no tardó Cervera en recomponer. A los seis minutos de la reanudación el preparador tinerfeñista optó por incluir a Aitor Sanz en el centro junto a Vitolo, mientras que Suso y Guarrotxena ocuparon las bandas en detrimento de Jairo y Maxi Pérez. Sin embargo, la probatura no tuvo mucho recorrido. Alejandro Hernández quería ser el triste protagonista de un partido donde tenía que haber sido el último en salir en la película. Pero el desmedido rasero que había aplicado durante todo el choque tuvo un momento cumbre. Balón que recibe David Simón, Suso Santana llega tarde y con fuerza, pero ni mucho menos con violencia en la entrada, algo que ignoró el colegiado para enseñarle el camino de los vestuarios. Desde entonces, el partido fue otro.
Era imposible ver alguna prueba de casi nada para la pretemporada, teniendo en cuenta que quedaban 30 minutos y con un hombre menos. El choque se deslució por completo, pero el Tenerife necesitaba mucho más para intentar acercarse a la meta de Raúl Lizoain. Las Palmas se refrescaba con muchos cambios que casi cambiaron por completo la fisionomía del equipo. Pero no del choque. El partido murió en un quiero y no puedo del Tenerife y en una intención de mantener la portería a cero de la Unión Deportiva. No hubo tiempo para más. El Tenerife se vuelve a ir de vacío, pero se marcha del choque habiendo creado más ocasiones y habiendo sido quizás algo más superior, al menos mientras estuvieron once contra once. Toca seguir mirando a la temporada, aunque ya solo queda una bala de preparación
FICHA TÉCNICA
UD Las Palmas: Lizoain; Ángel Lopez, David García, Aythami, Christian Fdez; Guzmán, Hernan, Javi Castellano, Momo; Vicente, Benja. También jugaron: David Simón, Leo, Nauzet Alemán, Sergio Araujo, Roque, Valerón, Jesús, Carlos y Maikel
CD Tenerife: Jacobo; Raúl Cámara, Jorge, Carlos Ruiz, Albizua; Maxi Pérez, Rivero, Vitolo, Jairo; Aridane, Ifrán. También jugaron: Aitor Sanz, Suso, Guarrotxena, Josito y Cristo González.
Árbitro: Alejandro Hernández Hernández (Comité Las Palmas). Amonestó al local Ángel López (21’) y a los visitantes Vitolo (15’), Maxi Pérez (17’), Diego Ifrán (28’). Expulsó a Suso con roja directa (62’) por una entrada a David Simón.
Goles: 1-0 Momo, de penalti (18’); 2-0 Momo, de penalti (37’).
Incidencias: Partido de vuelta de la III edición de la Copa Mahou disputado en el Estadio de Gran Canaria ante 12.291 espectadores. La UD Las Palmas recibió el Trofeo de manos de Sebastián Pulido, responsable de Mahou en Canarias.