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#CrónicaCBCanarias Sergio Rodríguez y cuatro más

Redacción Deporpress (La Laguna) | El Real Madrid solo necesita dos cositas para ganarte. Y si encima son dos pérdidas de balón tuyas, el trabajo de 39 minutos se va al traste. El Iberostar Tenerife le aguantó tres periodos y parte del cuarto al conjunto blanco, habiendo cedido casi 20 minutos sin anotar un solo tiro de tres y con un Sergio Rodríguez que se erigió en la estrella del partido. Sería el tinerfeño quien, con su acertado tiro exterior dejara el partido en franquicia tras los primeros diez minutos donde los desajustes eran palpables en el equipo local (16-20) pero donde la entrega y la lucha nunca faltaron, como suele ser habitual en los aurinegros.

El segundo acto caminó casi por el mismo sendero. El del Ortigal disparaba con precisión milimétrica desde el perímetro mientras Luke Sikma se convertía en el mejor de los suyos. Cuando mejor estaba jugando el equipo de Pablo Laso en ataque, el tiro libre se convirtió en una amenaza para los visitantes, que entraron en el bonus con 6:34 todavía por disputarse. Entre Richotti y Sekulic acercaron el marcador, pero cuando todo parecía indicar que se iba a llegar al descanso con el +8 en el electrónico para los madrileños, Sekulic se sacó de la chistera un triple casi sobre la bocina que levantó a todo el Santiago Martín, por lo que suponía en el choque y porque era el primero de todo el partido.

En el tercer cuarto la consigna era clara: mantenerse el partido. No es fácil nunca ante el calibre del cuadro blanco, invicto todavía en Liga Endesa, pero el tiro exterior comenzaba a mejorar. Uriz, el mejor del partido en el lado aurinegro, puso en pie el recinto de Los Majuelos cuando anotó un triple y, acto seguido, robó un balón que supuso dos puntos más. Resumen: acción de cinco puntos y uno arriba (49-48). Richotti también las veía de tres pero las numerosas faltas cometidas durante el cuarto llevaron a los blancos a la línea de tiros libres donde Mirotic y Rudy se mostraron intratables. La desventaja era solo de tres puntos y todavía con 10 minutos por delante. Había partido.

Pero el partido que restaba no duraría diez minutos sino cuatro. Lo que necesitó Felipe Reyes para hacerse con la manija anotadora y casi sentenciar el partido él solito con un parcial de 2-11 donde él anotó todos los puntos (56-68). Sekulic puso algo de misterio desde el exterior pero, cuando Sikma puso de nuevo el partido franco para ser encarado (65-70), dos pérdidas de balón consecutivas devolvieron el electrónico al casi irremontable -10, convirtiéndose el partido en una empresa casi imposible. Al final, el Madrid terminó controlando el partido con una actuación espectacular de Sergio Rodríguez, al que el Santiago Martín terminó dedicándole una sonora ovación. Partido peleado ante el líder y una derrota que quizás entraba en los planes. Ahora, a pensar en Estudiantes.