Redacción Deporpress | El Iberostar Tenerife vuelve a engancharse a la lucha por el play off apenas cuatro días después de haber perdido opciones en San Sebastián, al derrotar en un derbi muy duro e intenso al Herbalife Gran Canaria, en un partido que si bien no pasará a la historia del baloncesto por su vistosidad, fue de los que crea afición.
El bloque de Alejandro Martínez se sobrepuso al último traspié liguero y, tirando de casta, inteligencia y esfuerzo colectivo, sobre todo en defensa, doblegó a un Granca al que consiguió minimizar, alcanzando su 15ª victoria del curso. Con tres jornadas tan solo por delante, los aurinegros están a una y average de la zona de play off. Todavía parece más un sueño quimérico que posible realidad, pero este equipo ha demostrado que puede convertir cualquier sueño en una ilusión real.
El marcador final, 71-68, refleja lo vivido (y sufrido) sobre el parqué del Santiago Martín. Máxima igualdad y tensión, resuelto tan solo a falta de dos segundos del final, cuando Kyle Kuric tuvo un triple para mandar el partido a la prórroga, que no logró materializar, con la mano de Luke Sikma bien cerca.
La igualdad fue la tónica dominante durante todo el partido, con alternancias en el marcador durante todo el primer cuarto, en el que el desatino ofensivo de los dos equipos, sometidos al alto nivel de ambas defensas, propició un marcador corto. De hecho, no sería hasta los dos últimos minutos cuando el Herbalife dispuso de una ventaja cómoda (11-16) después de una canasta de Aleks Maric, que jugó su segundo partido con los claretianos y está justificando su fichaje. Pero una reacción local, con parcial de 6-0 cerrado con un triple de Saúl Blanco, devolvió la ventaja al final del primer cuarto a los tinerfeños, 17-16.
El segundo continuó con el mismo guion; incluso incrementando el papel de las defensas sobre el ataque. Era más preciso desconectar las virtudes del rival que potenciar las propias. Tavares y Newley ponían arriba a los suyos (17-20), aunque la máxima igualdad quedó patente en el ecuador de este período (24-24). Destacaba el Iberostar Tenerife por su juego interior, ante la escasez productiva desde el perímetro (2 de 10 triples al descanso). No varió para nada la fotografía del encuentro, llegándose al descanso con, esta vez, mínima ventaja visitante (30-32).
Blagota Sekulic sostenía a los canaristas en ataque con 10 puntos al descanso, y acabaría con 16 el tercero. El montenegrino devolvía cada acción de un inspirado Newley. Entre los dos anotaron cinco canastas seguidas (34-39) con un Granca que iba cargándose de faltas personales, circunstancia que afectaría a los de Aíto García Reneses al final del envite. La alarma naranja llegó para los locales con un gran triple de Albert Oliver (41-48, 28’), estableciendo la que fue la máxima ventaja de los hoy azules hasta ese momento. Bronca de Alejandro Martínez en el tiempo muerto que surtió el efecto deseado (45-48, 29’) hasta que de nuevo Oliver permitió a los suyos entrar con cinco puntos de ventaja al cuarto decisivo, 45-50.
Los mejores minutos del base catalán de los grancanarios terminaron con un triple suyo que pareció decantar el derbi del lado visitante (47-55). Máxima diferencia, ocho puntos y la sensación de que el Iberostar quedaba paralizado. No jugaba para nada cómodo el cuadro local, sin posibilidad de correr prácticamente en ninguna fase del choque. Pero justo en esos momentos tocó arrebato una plantilla que merece todo el crédito. Los mejores minutos en todo el partido justo cuando más lo necesitaban, aupados por una entregada afición aurinegra, que entendió que tenía que jugar junto a los suyos. Parcial de 9-0 gracias a Sekulic, Blanco, Sikma y un triple de Ricardo Úriz, inédito en anotación hasta ese momento (56-55, 34’) y el consiguiente tiempo muerto de Aíto García. Pero el Canarias ya no iba a devolver el mando del partido, salvo un momentáneo 56-57 y, además, contó con la aparición estelar de un jugador diferente. De nuevo Nico Richotti fue providencial para ganar un partido muy trabado. El escolta argentino mostró toda su calidad e inteligencia y se hizo amo y señor del derbi para locura generalizada del público. Forzó la quinta falta personal de Tavares, penetraba para anotar bajo canasta y logró un triple de éxtasis para poner el 67-64 a falta de 45 segundos. Kuric anotó una bandeja para apretar el marcador (67-66, a 28”), pero Richotti, mando y ordeno, ya había decidido ganar el partido. Suyos fueron los últimos 11 puntos canaristas. No falló desde el tiro libre (69-66, a 20”). Y tampoco después del 69-68 de Kendall a falta de 14”. De nuevo desde el 4,60 Nico se mostró certero (71-68, a 12”) para dejar el último ataque al Gran Canaria. Decidió Martínez defender la jugada, sin falta. Y salió bien. Recibió Kuric pero Sikma molestó en el lanzamiento triple que evitó la prórroga, dejando la victoria en casa.
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