Redacción Deporpress | El Valencia Basket sufrió más de lo previsto (91-100) en el ‘Santiago Martin’ para superar a un buen Iberostar Tenerife, que aguantó el tipo en un partido a pecho descubierto, donde los ataques se impusieron a las defensas, terreno en el que los valencianos se desenvuelven como pez en el agua. Aunque los locales fueron netamente superiores en el rebote (36 a 22), los altos porcentajes de acierto en el tiro de los peninsulares desnivelaron la balanza (52 % en triples). Sin defensa es prácticamente imposible aguantar el ritmo al campeón de la Eurocup, aunque el mérito de los de Alejandro Martínez fue incuestionable. De nuevo Luke Sikma se erigió en el mejor por los locales, cada jornada que pasa su cotización sigue al alza. De nuevo dobles figuras, 16 puntos y 13 rebotes (6 de ellos en ataque) para valorar 26 créditos.
El Iberostar Tenerife aguantó perfectamente los primeros 19 minutos de partido, en los que firmó un meritorio empate a 40 tras dos tiros libres de Carl English, pero en un mal último minuto del segundo cuarto, los de Alejandro Martínez, que se marchó al túnel de vestuarios negando con la cabeza, encajaron un 0-8 de parcial que no hizo justicia a lo que estaba ocurriendo sobre el parqué, llegando al intermedio con un 40-48 que suponía la máxima renta visitante.
El encuentro comenzó muy vivo, con dos equipos que no se juegan nada significativo en la clasificación. Intercambio de canastas pero el Valencia mandando en los primeros minutos, hasta que dos canastas consecutivas de Luke Sikma, idénticas, tras sendas ‘puertas atrás’, dieron la primera ventaja a los aurinegro (10-9) justo en el ecuador del primer parcial. A continuación intercambio de triples que favoreció a los taronja, que recuperaron el mando en el marcador, que no en el partido (13,15, 7’). Los de Perasovic no cederían más, llegando al final de los primeros diez minutos con 21-24, pero con un buen Iberostar Tenerife, cerrando el rebote en defensa, aunque algo fallón en el triple.
El segundo acto comenzó con un aviso de diferencia favorable al Valencia. Lafayette conseguía un ‘2+1’ pero los canaristas seguían aguantando el tipo coincidiendo con la entrada de English y Kickert (25-29, 13’). Velimir Perasovic tuvo que solicitar un tiempo muerto con 29-31 en el marcador (15’). Pero el Iberostar Tenerife estaba jugando sus mejores minutos del partido. Con English, Kickert y Fajardo en cancha, los aurinegros conseguían ponerse por delante (35-33, 17’) y llegar con empate a 40 en los últimos instantes de este segundo parcial. Pero un tirón visitante comandado por Romain Sato, con parcial de 0-8 en un visto y no visto, elevó la ventaja de Valencia al descanso (40-48).
En el tercer parcial Luke Sikma se encargó de aguantar a los suyos en el partido. Valencia manejaba rentas entorno a los diez puntos, pero sin lograr desconectar al Canarias. El ritmo era muy parecido en ambos bandos, llegando el momento del secundario Lishchuk, que anotó tres canastas seguidas para Valencia, aguantando los diez de renta (48-58). Era frustrante. A cada canasta local se sumaba una visitante y Rafa Martínez empezó a mostrarse como el jugador que terminaría por desequilibrar el encuentro.
Los locales tomaron aire tras una técnica visitante aprovechada por Richotti, que anotaba sus primeros puntos del partido, y otra canasta de Lampropoulos (58-63, 27’). Pero continuó el intercambio de canastas, hasta tres tiples seguidos, y con un Rafa Martínez en estado de gracia, el Valencia encaraba ocho arriba el último período (68-74).
El Iberostar Tenerife arrancó con un triple de salida en el último cuarto de Levi Rost (71-74), pero apenas unos segundos después Martínez, otra vez desde la línea de tres apagaba cualquier conato de reacción local, liderando un parcial de 0-8 que casi sentenció el partido (71-82). Kickert y Sikma de nuevo reaccionaron, pero un nuevo tiempo muerto visitante paró en seco las aspiraciones del Iberostar (75-87), tras un triple de Van Rossom otorgando la máxima ventaja, doce puntos, a los valencianos (36’). Aunque los aurinegros seguían peleando contra el talento visitante, la dirección de juego y anotación de Lafayette fue demasiado. Gracias al americano Valencia mantenía la renta en la frontera de los diez puntos, hasta que Saúl Blanco en un par de acciones individuales apretó el marcador (91-96), pero con apenas un minuto por jugar no hubo tiempo para soñar con una remontada que evitó Lafayette desde el tiro libre (91-100).