Redacción Deporpress | El Ibersotar Tenerife sumó una nueva derrota (56-78) ante un FC Barcelona al que no le hizo falta desplegar toda su magia para llevarse la victoria del Pabellón Santiago Martín. Con este ya son seis los tropiezos consecutivos en ACB de los tinerfeños, que encadenan además tres partidos seguidos cayendo como local. La victoria ante el Cajasol el pasado día 3 de enero es el último de los triunfos de los de Alejandro Martínez. Aunque la situación pudiera parecer preocupante el Iberostar sigue presentando mejor balance que la temporada pasada a estas alturas. Ahora, los canarios deberán rendir visita ante el imbatible Real Madrid: 20 jornadas, 20 victorias…pero ya la temporada pasada el Canarias asaltó el feudo merengue.
Aunque mejoró algo el acierto exterior respecto a la jornada, los locales apenas obtuvieron un 39 % en tiros de dos, capturaron 14 rebotes menos que el rival, concediendo 16 ofensivos y teniendo 22 pérdidas de balón. Con estos números la victoria es imposible.
Finalmente el griego Lazaros Papadopoulos no pudo ser de la partida. Tal como temía el coach Alejandro Martínez, los problemas de rodillas del pívot aconsejaron su baja para el partido ante los azulgranas. El heleno, además es duda incluso para el partido del próximo fin de semana ante el Real Madrid.
El encuentro arrancó con parcial de salida de 0-6. Malos los primeros ataques de los locales, que apenas generaban opciones de tiro, y cuando lo conseguían, eran forzados hasta que Richotti acertó con una bomba a los 3 minutos. De nuevo con problemas para cerrar el rebote defensivo, el Iberostar concedía segundas oportunidades: Abrines martilleaba con dos triples y Lorbek empezaba a imponer su ley. Tan solo Richotti mostraba empuje por los aurinegros. Fajardo y Sikma cometían sus segundas faltas muy rápido. La buena noticia fueron los 7 puntos casi consecutivos de Saúl Blanco que aguantaban en partido 9-15 a los de Martínez (11-15), obligando a Xavi Pascual a solicitar su primer tiempo muerto. Intercambio de triples entre los hombres grandes, Juanpi Gutiérrez y Nachbar. Seguía mandando el Barça, pero este Iberostar no tenía nada que ver con el que sucumbió por 42 puntos en la Copa del Rey, llegando al final del primer parcial solo cinco puntos por debajo de los culés (15-20).
El segundo parcial comenzó como el primero. Dos despistes de los locales aprovechados por los de Xavi Pascual para endosar un 0-10 de salida en apenas dos minutos. Cuando se dan tantas facilidades a un equipo como el Barça, no suele haber perdón. El Iberostar dependía en exceso del acierto exterior. Pocos balones dentro para generar juego desde ahí y, además era un desacertado Gutiérrez el que tomaba responsabilidades en el lanzamiento. Tiempo muerto lógico de Martínez con buena salida para los locales con un 2+1 de Chagoyen que se convertiría en un 7-0 y el público cada vez más metido en el partido. Con mucha más intensidad los locales se acercaron con los puntos de Chagoyen y un triplazo de Saúl Blanco (25-30 18’) y parcial de 10-0 definitivamente devuelto a los catalanes. Xavi Pascual metió a Abrines y Navarro para frenar el ímpetu local. Un triple del actor secundario Jacob Pullen y otro de Navarro volvían a estirar la diferencia 25-36 (19’). La última acción de este período fue desafortunada para los locales. Pérdida de balón de Blanco que cometió falta antideportiva sobre Pullen. Dos tiros libres anotados y al descanso de nuevo se llegaba haciendo la goma (25-38) y, una vez más siendo muy débiles en propio aro, el FC Barcelona capturó 10 rebotes ofensivos hasta el tiempo de intermedio, destacando los 5 rechaces capturados por Ante Tomic. 28 rebotes totales para los visitantes por los 16 locales era una losa complicada d levantar, además de unos pobres porcentajes de tiro.
La reanudación empezó con imprecisiones por los dos bandos, hasta que el eterno Navarro anotaba de tres. El Barça seguía ampliando la ventaja visitante. Actuación coral culé contra acciones individuales canaristas y la sensación de que el encuentro se rompía por completo (28-48,25’). El choque entró en una fase de tedio, juego más espeso pero con los azulgranas percutiendo desde fuera (4 triples en este parcial), mientras que de nuevo Richotti parecía el único jugador capaz de dar la talla, llegándose al final del parcial con un 35-56 que dejaba visto para sentencia el partido.
El último cuarto prácticamente sobró, al menos para definir al ganador del choque que solo tenía color azulgrana. Xavi Pascual rotaba a sus hombres, jugando con la segunda unidad y dando minutos a los menos habituales como Todorovic, Hezonja y Pullen. Careció de interés este parcial, algo más animado de cara a canasta. Baloncesto poco, acciones individuales varias para ir consumiendo minutos. Carles Biviá y Luke Sikma cogieron el relevo anotador local, pero el Barcelona, incluso con los más jóvenes en pista no cedía diferencia alguna, para finalizar el marcador en 56-78. El Barça es, definitivamente, la bestia negra del Canarias en ACB.