Redacción Deporpress | Una soberana ‘cuerada’, y primer objetivo logrado. Eso es lo que vieron los casi 3.700 espectadores que se dieron cita este domingo en el Santiago Martín para presenciar el duelo entre el Iberostar Tenerife y el Laboral Kutxa (91-56), en uno de los partidos más completos que se le recuerda al equipo de Alejandro Martínez. De paso, logra la duodécima victoria que prácticamente sella la permanencia, una temporada más, en la mejor liga de Europa. Y además cierra una herida de tres derrotas consecutivas ante un Baskonia que se ¿presentaba? en la isla con cuatro triunfos seguidos en competición doméstica y ganando a Fenerbahçe el jueves pasado en Euroliga. De “vergüenza” calificó Ibon Navarro, técnico visitante, el partido realizado por los suyos en el recinto tinerfeño, en un choque en el que fueron aplastados por los locales y ofrecieron una paupérrima imagen, muy distante de la que se le supone a un equipo de este nivel.
Recuperó su mejor versión el Iberostar Tenerife en el primer tiempo en el que desarboló, especialmente en el segundo parcial a un inoperante Laboral Kutxa que se vio superado en todas las facetas del juego por los aurinegros, decididos a por la victoria. Ya desde que comenzó el partido, se vio una intensidad diferente en los de Alejandro Martínez, que dominaron a los vitorianos. Hasta el 11-13 no tomó la delantera el cuadro vasco, pero sería un mero espejismo porque los tinerfeños, con un parcial 9-2 final, recuperaron el pulso del marcador, para finalizar 22-19 los primeros diez minutos.
El segundo cuarto merece un aparte. Quizá de los mejores que ha completado el Iberostar en toda la temporada, en el que rozó la veintena de ventaja en un par de ocasiones. A partir de que James aprovechara un error local y pusiera el 24-21 (13’) los de Navarro se evaporaron o, mejor dicho, fueron borrados de la cancha por los canaristas. NI siquiera una puntual defensa zonal 1-3-1 de Laboral Kutxa frenó el vendaval aurinegro. Javier Beirán y Saúl Blanco tomaron el testigo anotador de Nico Richotti del primer cuarto para, con 18 puntos entre los dos, desarmar al rival. Parcial 16-0 que rozó la humillación para mandar 40-21 tras triple de Blanco. Solo respondía James en la escuadra visitante para evitar males mayores. Pero con el juego interior vitoriano maniatado por Lampropoulos, Rey y Sikma, con Hansbrough de huelga de brazos caídos y despistado, no tuvo problemas Iberostar para mantener la diferencia tras un intercambio de canastas que perjudicó a Laboral Kutxa, llegándose al descanso con 46-29 y números para temblar: 25 rebotes locales (10 ofensivos) por 10 de los visitantes (solo uno en ataque); 63-21 de valoración, y además solo un triple vasco hasta el descanso.
Siguió jugando Iberostar Tenerife con Laboral Kutxa como si fuera un juguete roto en el tercer parcial. Un triple de Rost y una canasta de Blagota Sekulic disparó el marcador hasta el 51-29, solo respondido desde el exterior por Fernando San Emeterio. A pesar de intentar defensas zonales, no se pudo acercar Laboral Kutxa, aprovechando Rost para firmar sus mejores minutos de la temporada, con 10 puntos en este cuarto. Dos canastas del alero norteamericano elevaban la diferencia (58-35), ante un equipo en el que ni Begic, ni James ni Hansbrough ni nadie era capaz de poner un mínimo de orgullo. A falta de 2’44” pidió tiempo muerto Alejandro Martínez para frenar una leve reacción visitante (61-40), encontrando de nuevo el pulso al partido en la recta final del tercer periodo. Parcial de 6-1 para dejar las cosas como estaban (66-41). Incluso se animó Fotis Lampropoulos al festival aurinegro para cerrar el cuarto con un triple (69-43).
Con el partido sentenciado se esperaba algo más de un histórico como Baskonia. Pero ni por esas. Estaba completamente hundido Laboral Kutxa que había entregado la cuchara desde el segundo cuarto ante el vendaval local. Solo los puntos de James evitaron que la humillación rozase los 40 puntos. Con un reparto de puntos más heterogéneo, se gustó el Canarias, con acciones que estarán a buen seguro entre las imágenes de la jornada. Mates como el de Blanco o Richotti, este tras un alley oop soberbio, propiciaron que la ola volviera al Santiago Martín, mientras Laboral Kutxa deseaba que se acercara la hora de ir a Los Rodeos para volver a la península. A tres minutos del final y con antideportiva a Diop, se apagó por completo la vida al conjunto visitante, y el Iberostar aprovechó para seguir ampliando distancias (86-55) más allá de los 30 puntos, coincidiendo la última canasta de Sikma (91-56) con la mayor renta del partido, para gozo de la afición canarista.
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