Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | El CD Tenerife tiró de épica y un punto de locura para lograr la victoria ante el Real Mallorca (2-1) en una segunda parte vibrante, en la que remontó un resultado que en la primera mitad era adverso y que, ni de lejos, parecía capacitado superar por la imagen mostrada hasta el descanso.
Pero los pibes, Cristo González y Omar Perdomo, aparecieron con dos zarpazos en apenas un minuto, para prolongar a seis la racha de partidos consecutivos sin conocer la derrota, desde la llegada de José Luis Martí al banquillo, que firmó el mejor arranque de un técnico llegado como revulsivo en la historia del club, y sacar una sonrisa a la sufrida afición birria, que se marchó orgullosa de su equipo en el último partido del 2015 en el Heiodoro.
Martí dio entrada en el once inicial al majorero Abel Suárez en lugar del sancionado Aitor Sanz, ganándole así la partida a Alberto, que esperaba aprovechar la ausencia del madrileño para volver al equipo inicial. Delante, el técnico balear insistió con la tripleta Suso- Lozano- Omar Perdomo.
No se habían asentado los equipos cuando una acción muy mal defendida de los blanquiazules, blandos, finalizó con llegada desde la izquierda balear y un centro al área de Oriol para que Moutinho, libre de marca y casi en el área pequeña, remachara a bocajarro a Dani Hernández (0-1, 2’).
Demasiado se parecía este Tenerife al de la primera mitad de Elche; aunque sin conceder ocasiones claras de gol a su rival, los insulares saltaron al terreno de juego totalmente desconectados, apáticos, lentos en la transición y abusando de conducciones que, una y otra vez, terminaban en pérdidas de balón. Absolutamente nada destacable en los primeros 20 minutos, ni una sola llegada al área rival. El Tenerife perseguía sombras y el balón en un gran rondo de los baleares, que ganaban cada batalla individual. Mala pinta.
En una acción aislada pudo incluso ampliar renta Bianchi (26’) para el Mallorca, pero su disparo cruzado con la zurda salió ligeramente desviado por encima del larguero local; el equipo estaba noqueado. El paso del tiempo jugaba a favor de los visitantes, que solo con estar ordenados anulaban a los de Martí.
No fue hasta los 35 minutos cuando se puede apuntar la primera oportunidad local, y claro… a balón parado. Saque de esquina desde el costado izquierdo que remató Jorge desviado de la portería de Wellenreuther. Cierto es que mejoró con los minutos el Tenerife, pero porque era casi imposible hacerlo peor que en la primera fase del partido, y llegó el descanso, lo mejor que le podía pasar al equipo.
Abel se quedó en el vestuario para que entrara Cristo González en el inicio de la segunda mitad, no había tiempo que perder. Ya ha dejado claro Martí que le gusta más Cristo de enganche, por detrás de un delantero, en este caso ‘Choco’ Lozano. Ricardo y Vitolo formaron como doble pivote, con Suso y Omar en las bandas, y Cristo por detrás del hondureño, completamente desasistido hasta el momento.
Respondió Pepe Gálvez al cambio local creando superioridad numérica en el centro del campo con Sissoko, en lugar de Damiá (51’). Siete minutos más tarde metió fuerza Martí al dar la alternativa a Alberto en lugar de un fatigado Ricardo, que además ya tenía una tarjeta amarilla.
Y sin saber muy bien por qué, el fútbol fue generoso con los locales, que voltearon el partido en apenas un minuto. Una buena combinación entre Suso, Lozano y Cristo, finalizó con un soberbio disparo de este a la escuadra de Wellenreuther (1-1, 63’). Todavía no se habían sentado los aficionados tras celebrar el empate cuando un contragolpe iniciado por Lozano permitió a Cristo a asistir a Omar Perdomo en su desmarque, batiendo al meta visitante (2-1, 64’), desatando la locura en el Heliodoro ¡Esto era otra cosa!
El partido se había roto, y cuando lo hace suele ser para bien del Tenerife, aunque Héctor Yuste (77’) estuvo cerca del empate al rematar un saque de esquina con la cabeza, al exterior del poste derecho de Dani Hernández. Entró Jairo por Suso, que cumplía su partido 150 de blanquiazul tras debutar con Bernd Krauss.
Moutinho, la peor pesadilla de los tinerfeños este sábado, buscó la escuadra (82’) en un lanzamiento de falta que se marchó fuera por poco. Atacaba con todo el Mallorca dejando espacios a la espalda asumiendo riesgos lógicos que el Tenerife no sabía explotar. Faltaba calma, pero llegó el final, con tres puntos de oro que hacen soñar a la afición con algo más que mendigar por la categoría de plata.
FICHA TÉCNICA
CD Tenerife: Dani Hernández; Raúl Cámara, Jorge, Carlos Ruiz, Aurtenetxe; Ricardo (Alberto, 58’), Vitolo, Abel (Cristo González, 46’); Suso (Jairo, 77’), Omar Perdomo y Antony Lozano.
Real Mallorca: Timon Wellenreuther; Company (James, 68’), Costas, Aveldaño, Oriol; Campadabal, Javi Ros (Acuña, 70’), Héctor Yuste, Moutinho; Damiá (Sissoko, 51’) y Bianchi.
GOLES: 0-1 (2’) Moutinho. 1-1 (63’) Cristo González. 2-1 (64’) Omar Perdomo.
ÁRBITRO: David Medié Jiménez (comité catalán). Asistido en las bandas por Ungueti Ruiz y López Mir. Amonestó a los locales Ricardo (55’), Suso (71’), Jorge (82’) y Lozano (84’); y al visitante Company (38’).
INCIDENCIAS: Partido disputado en el estadio Heliodoro Rodríguez López, correspondiente a la decimoséptima jornada de la Liga Adelante, ante 8.005 espectadores. El capitán Suso Santana jugó su partido número 150 con el CD Tenerife. Terreno de juego en regulares condiciones. Encuentro transmitido por Movistar +. El Tenerife vistió su indumentaria habitual, pantalón azul y camiseta blanca; el Mallorca vistió camiseta roja y pantalón negro. Se guardó un minuto de silencio en memoria de los exjugadores Benigno González y Alejandro Hernández, así como de Francisco Apañez, que fuera presidente de la Peña Salamanca.
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