Aleix Valero (Santa Cruz de Tenerife) | Un doblete de Alexander Mesa, Nano, le dio al CD Tenerife un valioso empate (2-2) en campo del Deportivo Alavés, al que le arrebató la posibilidad de continuar en el liderato y prolongar a ocho las jornadas sin conocer la derrota, además de alargar el sueño del play off para los tinerfeños, en un choque en el que el Tenerife fue de más a menos, pero que en el tramo final del mismo volvió a ser el de los primeros minutos para dar el golpe encima de la mesa que los jugadores ya habían avisado que podían dar.
Tal y como se presuponía, José Luis Martí optó por recobrar la fórmula de dos delanteros natos y devolverle a ‘Choco’ Lozano la titularidad junto a Nano, desplazando a Javi Lara a la izquierda quien ocupó el puesto de Omar Perdomo, baja por lesión, mientras Moutinho empezó, una vez más, el partido en el banquillo.
La puesta en escena del partido fue un Alavés que quiso la pelota y atacar la portería tinerfeña desde el principio, aunque después de los cinco primeros minutos iniciales los de Martí intentaron, desde la posesión del balón, controlar la situación. Un envío largo de Germán sobre Suso (6’) finalizó en un centro-chut de este que despejó con problemas Pacheco, casi a la cabeza de Nano que no pudo dirigir entre los tres palos su remate de cabeza.
A baló parado llegó el primer aviso de los locales cuando Manu Barreiro (8’) remató una jugada ensayada que terminó en córner, aunque a la contra Suso sirvió de nuevo desde la derecha a Nano (9’) que controló un poco largo para rematar, muy escorado, por encima del larguero ante la salida del portero local. Una nueva incursión de Suso finalizó en saque de esquina que lanzó Javi Lara hacia Carlos Ruiz; el rechazo lo remató a gol Nano, libre de marca en el segundo palo, para adelantar a los tinerfeños (0-1, 12’). El partido no podía empezar mejor.
El sueño se acercaba y el Tenerife preparaba los nudillos para dar el golpe sobre la mesa, pero aún quedaba mucha película para adelantar un final que comenzaba muy feliz. Los de Bordalás, como era obvio, enrabietaron para empezar el acoso a la meta de Dani Hernández, aunque el Tenerife no pareció sentirse incómodo. Esta vez fue Nano, omnipresente, el que se desmarcó por la derecha para buscar en largo al segundo palo a Lozano, aunque su centro se cerró tanto que terminó por salir sin posibilidad de remate (22’).
Con Toquero y Dani Pacheco partiendo desde las bandas para buscar el medio generaba superioridad numérica la escuadra vitoriana, aunque en lugar de ensanchar el campo lo estrechaba. El guion de la película no había dibujado un giro tan dramático como la mala suerte que se cebó entre Carlos Ruiz y Vitolo. Un envío defectuoso del central golpeó en el tobillo del medio para rebotar el balón hacia Juli, que encaró, solo, a Dani Hernández, al que superó por bajo para romper su imbatibilidad (1-1, 24’). Volver a empezar.
A raíz del empate el partido se desniveló peligrosamente hacia el terreno tinerfeño, un error le había dado vida al líder cuando el Tenerife había conseguido noquearlo. Rebasada la media hora Nano y Lozano se habían convertido en dos islas más, pero en otro archipiélago, y Javi Lara, cuando el equipo no tiene el balón, estaba desconectado.
Salvo un par de lanzamientos lejanos, y sin peligro, de Sergio Mora, murió la primera parte hasta e descanso con un Tenerife que fue de más a menos pero que, por lo menos, fue capaz de sujetar al líder en su campo a raíz del gol de la igualada, sabiendo defender, pero echando de menos el fútbol de Lara, sin protagonismo y las internadas de Saúl por su costado.
La segunda mitad arrancó como una película de terror. Se quedó en vestuarios Carlos Ruiz para que entrara Alberto, y en el primer ataque local se produciría el segundo error grave de los insulares. Sergio Mora, libre de marca en el segundo palo en un saque de esquina, remató a Dani Hernández que poco pudo hacer para evitar el gol vitoriano (2-1, 47’) ante una patente falta de intensidad tinerfeña. No pudo ser peor la puesta en escena tinerfeña en la segunda parte, que continuó perdiendo enteros respecto al del inicio del partido.
Raúl García (55’) intentó sorprender con la zurda (55’) a Dani Hernández, pero su disparo se marchó alto mientras el Tenerife se desinflaba. La vida al revés, el Alavés no soltó el pie del acelerador, parecía que el resultado en el marcador era el contrario. En el Tenerife, sin noticias de Javi Lara escondido en la izquierda mientras solo Nano hacía la guerra por su cuenta.
Cierto es sobre el primer cuarto de hora los visitantes consiguieron generar un par de jugadas en territorio contrario, pero sin llegar a finalizar las jugadas, había que generar duda en los de Mendizorroza. Y para eso Martí dio entrada a Moutinho (61’) en lugar de Javi Lara, que firmó los que quizá hayan sido sus peores minutos desde que llegó. El planteamiento no varió, manteniendo el míster balear el 4-4-2 pero buscando mayor profundidad del suizo-portugués por el costado zurdo.
Respondió Bordalás reforzando el centro del campo retirando a Toquero, batallador especialmente con Raúl Cámara, para dar músculo a la medular con Beobide y atar el encuentro. Nano, el mejor del Tenerife, remató con un escorzo imposible, como pudo (68’) en un chispazo suelto, pero hacía falta una continuidad en el juego que los blanquiazules (de rosa hoy) habían perdido a la media hora de juego.
Dos minutos después Manu Barreiro realizó un control magistral para encarar a Dani, pero colocó tanto su disparo que lo estrelló en el travesaño. Moutinho intentó proyectar verticalidad y en una incursión sacó un centro (74’) que no encontró rematador, faltaba fe hasta para llegar a cada balón antes que el rival. Tampoco ‘Choco’ Lozano aportaba nada en el ataque.
Había que buscar algo diferente y Martí miró al banquillo para encomendarse al talento e inspiración de Cristo González, que tan solo tenía 12 minutos para revolucionar el duelo. El canterano sustituyó a Cámara para pasar a defensa de tres desprotegiendo la defensa, pero era lo que tocaba. Al menos el Tenerife de este tramo logró inquietar al Alavés, especialmente por las caídas a banda de Nano; el rival se conformaba con llevar el balón al banderín de córner para dejar correr el cronómetro.
Le bastaron siete minutos a Cristo para sacar a pasear su magia. Un gran pase interior del canterano fue aprovechado por Nano, que se lesionó en la salida de Pacheco, para empatar el partido ante el líder, que pedía la hora (2-2, 85’). Con los tres cambios ya realizados, tocaba jugar con diez, defender…y sufrir. Ahora sí los de Bordalás, rácanos con la corta ventaja, se desmelenaron para recuperar el liderato con los tinerfeños prácticamente encerrados, pero que supieron defender para sumar su octava semana seguida sin perder y mandar un mensaje a los candidatos al play off.
FICHA TÉCNICA
Deportivo Alavés: Pacheco; Carpio, Laguardia, Pelegrín, Raúl García; Toquero (Beobide, 64’), Sergio Mora, Bernardello, Dani Pacheco (Iñaki, 81’); Juli (Guichón, 89’), Manu Barreiro.
Entrenador: José Bordalás.
CD Tenerife: Dani Hernández; Raúl Cámara (Cristo González, 78’), Germán, Carlos Ruiz (Alberto, 46’), Saúl; Suso, Vitolo, Aitor Sanz, Javi Lara (Moutinho, 61’); Lozano y Nano.
Entrenador: José Luis Martí.
GOLES: 0-1 (12’) Nano. 1-1 (24’) Juli. 2-1 (47’) Sergio Mora. 2-2 (85’) Nano.
ÁRBITRO: Dámaso Arcediano Monescillo (colegio castellano manchego). Asistido en las bandas por Jiménez Moreno y Hernández Ramos. Amonestó a los locales Toquero (51’), Juli (66’), Sergio Mora (75’) y Guichón (90+1’); y a los visitantes Suso (16’), Javi Lara (36’) y Germán (71’).
INCIDENCIAS: Partido disputado en Mendizorroza, correspondiente a la 33ª jornada de la Liga Adelante, ante 11.649 espectadores. Suso ejerció de capitán. Terreno de juego en regulares condiciones. Encuentro transmitido por Movistar +. El Tenerife vistió su indumentaria solidaria, pantalón negro y camiseta rosa y negra; el Alavés lo hizo con su primera equipación. Pantalón azul y camiseta a rayas azules y blancas.