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#Crónica Al Iberostar Tenerife le sobraron 1,7 segundos (66-67)

Redacción Deporpress | Frío. Así acabó el Pabellón Santiago Martín este domingo con la derrota del Iberostar Tenerife (66-67) ante el CAI Zaragoza en la segunda jornada de la Liga Endesa. Una canasta de Jason Robinson a falta de 1,7 segundos para el final del partido condenó a los tinerfeños en su puesta de largo en la presente temporada. Nunca, en ningún momento, fue por delante el CAI salvo en ese instante. El Canarias llegó a manejar rentas de diez puntos y llevó el tempo del partido durante 39 minutos y 58 segundos, hasta que Robinson decidió la primera victoria de su equipo. Castigo cruel para un Iberostar más plano que en anteriores versiones, excesivamente fallón en el triple (5 de 26, 19 %) y en los tiros libres (13 de 20, 65 %), además de capturar 11 rechaces menos que su rival.

El partido comenzó siguiendo el guion previsto. Dos equipos con claro perfil ofensivo, con estilos de juego muy similares atacando el aro rival. Pero en el intercambio de golpes se demostró que la pareja que forman Blagota Sekulic y Luke Sikma es de las mejores en este arranque de la Liga ACB. Los ocho primeros puntos aurinegros llevaron la firma del montenegrino, quien disipa cualquier atisbo de duda acerca de su estado físico en el regreso al club tinerfeño. Marcus Landry respondía por los maños para mantener nivelado el marcador (18-12, 9’) pero los de Alejandro Martínez cerraban bien líneas defensivas para correr en transiciones de ataque. Al técnico local le dio tiempo para hacer jugar a toda su rotación, exceptuando a Saúl Blanco en un primer cuarto de claro dominio local, que gozó de hasta ocho puntos de renta en un par de ocasiones, hasta que Jelovac, sobre la bocina firmó el 20-14 final del primer acto.

Arrancó el Canarias el segundo parcial con un quinteto poco usual, circunstancia que el CAI aprovechó para limar diferencias (22-18, 13’), hasta que Beirán y Sekulic regresaron a pista. Joaquín Ruiz dio minutos a Rasko Katic dando fortaleza al juego interior visitante. Con cuatro puntos casi consecutivos del propio Katic, el Zaragoza se acercó hasta el 24-20 (16’). Martínez recompuso con Rodrigo San Miguel y apenas un ataque después con Sikma y Richotti, recuperando el quinteto titular ante el escaso acierto ofensivo del equipo en el primer tramo de este cuarto. Automáticamente el equipo mejoró, sobre todo detrás, en un parcial pleno de errores en el tiro por los dos bandos con porcentajes en el triple, solo tres anotados en 20 minutos entre las dos escuadras, bastante pobres, 12 % Canarias y 9 % CAI, para llegar al descanso con 31-26 y ligera ventaja cajista en el rebote.

A vuelta de vestuarios de nuevo el quinteto inicial y la primera acción una puerta atrás abierta por Sikma para dejar la renta en siete puntos (33-26, 21’). El propio Sikma volvía a machacar el aro rival 37-28’) al completar un alley hoop. Landry era la respuesta del CAI Zaragoza que evitaba que la diferencia fuera más allá de los diez puntos. El encuentro se volvió más espeso y Landry de nuevo acercó a los suyos a tres puntos, pero respondió en la siguiente acción Richotti abriendo la lata de los tres puntos (43-37, 26’). Con el duelo más trabado y dos equipos contagiados en el atasco ofensivo, Rost puso al pabellón en pie con un triple en el último minuto de juego para, por primera vez en el partido, llegar a los diez de renta (49-39), para cerrar el tercer acto con 51-41.

El último parcial siguió la tónica del anterior con intercambio de golpes y un Iberostar Tenerife manteniendo la ventaja en el marcador. Landry seguía haciendo daño pero Jaime Heras con 5 puntos casi consecutivos devolvía cada acción del ala pívot visitante. Alejandro Martínez se vio obligado a pedir tiempo muerto cuando los aragoneses volvieron a acercarse muy peligrosamente (60-56, 35’). Landry encontró entonces en Jelovac a su socio ideal para ir limando diferencias y haciendo creer al CAI en la remontada (66-65, 40’). Los maños llevaron entonces a Richotti al tiro libre en los últimos segundos del partido, pero en esta ocasión Nico sí falló. Erró los dos lanzamientos, concediendo la última posesión del partido al CAI. A pesar de la buena defensa canarista, Jason Robinson, muy gris durante todo el encuentro, se sacó un canastón en suspensión que dejó mudo al pabellón. Tiempo muerto rápido de Martínez para preparar un último intento, a falta de 1,7 segundos. Los bajitos y Sikma en pista para la jugada de pizarra, pero no salió. La idea era jugar una puerta atrás sobre el americano que, posiblemente agarrado, no pudo ni hacer el intento de atrapar el balón desde el saque de banda, otorgando la victoria a los visitantes, que dedicaron este triunfo a su primer entrenador, José Luis Abós.