Redacción Deporpress | La propagación del coronavirus (COVID-19) está alterando toda la temporada deportiva y muchas se están dando ya por finalizadas. Una de las modalidades más afectadas ha sido el Trail, ya que numerosas pruebas se han visto obligadas a cancelar su edición de este año y posponerla hasta el 2021. Otras, en cambio, han encontrado una solución en cambiar su fecha a otra, la mayoría citándose para el último trimestre del año.
Los grandes perjudicados han sido los deportistas que han visto como su temporada se ha visto truncada y desconocen a ciencia cierta si incluso podrán llegar a competir este año. Uno de los corredores más destacados del trail a nivel internacional es el atleta Cristofer Clemente, cuyo curso arrancaba en la Tenerife Bluetrail.
En su caso “mi objetivo esta temporada era empezar en el mes de junio, pero ya sabemos que de momento no me pondré un dorsal. Ahora toca esperar, salir de esta pandemia y ver algo de normalidad para poder enfocar un calendario que pueda cumplir”, aseguró. En su agenda deportiva contemplaba correr en Alemania después de la Bluetrail pero ahora “también está en el aire y sinceramente creo que se caerá. Con lo cual toca tener paciencia y después planificar las competiciones a las que se puedan ir”.
En este sentido, los organizadores intentan buscar soluciones y poner remedio a la situación emplazándose a otra fecha pero aun así “es un golpe muy duro económicamente y se está volviendo una guerra con carreras suspendidas y otras que se desplazan en el calendario para intentar salir adelante. En Canarias gozamos de muchas carreras y hacer tantas en el mes de septiembre y octubre creo que económicamente perjudicará a algunas de ellas, es más, pienso que no cubrirán ni los gastos porque los corredores no pueden correr todos los fines de semana”, destacó el corredor de Salomon.
Sin embargo, a nivel personal para evitar perder mucho de lo entrenado hasta el momento y como “no puedo realizar mi actividad que es correr en la montaña, tengo a mi entrenador David Alcón que me prepara unas rutinas de ejercicios de fuerza, core y pliométrico. También entreno algunas horas de bici estática o rodillo para mantener un poco el tono muscular y que la pérdida no sea tan grande para cuando vuelva a la montaña”. Mientras, en esta situación excepcional está “en familia disfrutando de los pequeños” pero extraña la «libertad de correr por los espacios mágicos que tenemos en nuestras montañas. Ahora me siento preso y es muy duro para mí», confesó Clemente.
Asimismo, los primeros días de marzo fueron muy especiales para Cristofer Clemente, quien contó su historia en un pequeño documental, donde relata cómo pasó de llevar una vida sedentaria a ser un corredor de élite. “En líneas generales ha sido un éxito, está teniendo muchas visualizaciones y recibo muchas felicitaciones. Estoy muy contento”, reconoció. Asimismo, asegura que no siente responsabilidad por ser un ejemplo a seguir, “simplemente quiero transmitir mi experiencia y que el mayor número de personas posible no enferme a su cuerpo como lo hice yo”, concluyó.