Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | La vida de Cristo Martín ha sido una montaña rusa de emociones. Se fogueó en la cantera del Tenerife en su etapa de formación, pero salió para labrarse su paso al fútbol profesional, viviendo su explosión en el último Marino que ascendió a Segunda B. Quique Medina lo reclutó para la causa, aportando el toque canario para el regreso del representativo blanquiazul al fútbol profesional. Como confiesa, su continuidad en la Isla, pero todo se torció de forma imprevista. Buenos años en Segunda B hasta que una grave lesión llamó a su puerta; ahí, vio el final, pero salió adelante con el apoyo de su familia. Después de coger sensaciones en Tercera, firmaba recientemente por el Algeciras hasta junio de 2020. «Mi representante está en negociaciones con el club, pero también escuchando propuestas de otros clubes […] Todo está parado». El tinerfeño charla con Deporpress para repasar su carrera deportiva.
Dani Cerdeña: Fue protagonista en primera persona del último ascenso a Segunda B del Marino. Supuso el trampolín definitivo antes de su salto al fútbol profesional. ¿Le haría especial ilusión si consiguiera el retorno a Segunda B?
Cristo Martín: Sí, en primer lugar, porque es un club de la Isla y a Tenerife le hace falta un equipo en Segunda B. Pero además, fui bastante feliz allí. Es un sitio espectacular. Ojalá se produzca.
DC: Digamos que en la entidad marinista se le abren las puertas del fútbol profesional. Pasó por la cantera del Tenerife, llegó a debutar el año del ascenso a Primera, pero al final tuvo que hacerse un nombre en otros clubes de las islas para ganarse un puesto en el representativo blanquiazul. ¿Cómo se entera del interés del Tenerife por hacerse con sus servicios para el primer equipo cuando ya parecía una puerta cerrada?
CM: Salí del Tenerife hacia el Universidad de Las Palmas, pero con la crisis, estuvimos mucho tiempo sin cobrar. Decidí junto a mi familia volverme a mi Isla, firmando en el Marino. Fue un año bonito. Tenemos un grupo de WhatsApp quienes compartimos momentos en ese equipo. Ascendimos como campeones de liga y nos alzamos con el título de la Copa Heliodoro. Cuando terminamos el año, llegó el interés de Quique Medina. Habló conmigo y con mi representante. Fue una ilusión tremenda. Después de salir de allí, que vuelvan a quererte, fue emocionante.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»A Tenerife le hace falta un equipo en Segunda B; ojalá suba el Marino».[/quote]
DC: En definitiva, da el salto bajo el tándem Cervera-Medina. ¿La dupla que más le ha marcado en su vida profesional futbolística?
CM: Ascender desde Segunda B no es fácil. En ese segundo intento, entró Quique Medina para hacer un proyecto de cantera, también entiendo que era propiciado por ser más económico. Gracias a la plantilla que había y un entrenador espectacular como Cervera, logramos ascender.
DC: Cuando el árbitro pita el final en Hospitalet, ¿qué es lo primer que piensa?
CM: Fue un día inolvidable para mí y todos los canarios. Cuando pita el final, el primer recuerdo que tiene viene es el de la familia, pues son quienes están siempre ahí. Pero también por el esfuerzo del club, su historia y toda una afición que está apoyando tanto en las buenas como en las malas. Quizás no donde se merece, porque para mí es un histórico de Primera División y un sitio increíble para jugar al fútbol, pero recordaré para siempre que volviese a ese escaparate el fútbol profesional.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Siempre recordaré esa vuelta al fútbol profesional».[/quote]
DC: En el retorno, vivió la cara y la cruz. De la permanencia se soñó con el playoff. ¿Qué sucedió para firmarse el derecho a soñar hasta acabar con siete derrotas consecutivas?
CM: No hay un motivo específico. Una vez consigues el objetivo marcado, tienes la ilusión de conseguir algo que no estaba en la mente de ninguno. Pero al final, esto es fútbol. También hay un rival delante. Se dieron partidos con resultados de 1-0 y 0-1 donde no ganábamos. Nos metimos en esa vorágine de una mala racha. Todos teníamos ese sueño de jugar los playoffs porque estaba en nuestra mano, pero no pudo ser. Tocó salir hacia adelante.
DC: Un año más tarde, se coquetea seriamente con el descenso, pero se firma la permanencia. ¿Qué sucedió para que se separasen los caminos después de sumar una alta carga de minutos durante todo el año?
CM: Fue una historia rara. En diciembre, mi representante ya había contactado con Alfonso Serrano para renovar. Decidimos esperar un poquito, pero al final no sé qué sucedió realmente. Entiendo que fue más una decisión de entrenador que de club porque ya habíamos iniciado esas conversaciones. Sinceramente, pensaba que iba a continuar, porque además había jugado y contaba con toda la ilusión del mundo, siendo parte de la consecución de objetivos junto al resto de mis compañeros. Pasó lo que pasó, pero esto es fútbol y la vida sigue. Dolió porque es mi casa, pero siempre le desearé lo mejor al Tenerife porque para mí es lo más importante.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Mi salida fue rara; pensé que iba a renovar. Dolió porque es mi casa».[/quote]
DC: Solo un chicharro como blanquiazul. Pero qué gol. ¿Cómo describiría aquel tanto con remontada incluida en el derbi ante una UD Las Palmas que venía como favorita al Heliodoro?
CM: Nunca se olvida. Cada vez que hay un derbi, los amigos o la prensa te lo recuerdan. Sabemos que el derbi canario es espectacular. No sé si exagero, pero es de los mejores partidos que pueden vivirse en este momento por toda esa rivalidad deportiva. Las Palmas tenía un equipazo, con jugadores que venían de Primera y un proyecto totalmente opuesto al nuestro. Fue maravilloso conseguir esa victoria para la afición y para nosotros.
DC: Solo dos jugadores de la época de Segunda B mantienen su presencia a día de hoy en el primer equipo. Uno de ellos es Alberto, recientemente renovado. ¿Su continuación es una gran noticia para el tinerfeñismo?
CM: Estoy feliz por él. Es un futbolista increíble. Además de compañeros, nos unió una amistad enorme en la etapa del Tenerife. Me alegro mucho por él. Sé que tenía otras ofertas por lo que he leído, pero al final es cierto que cuando a uno lo valoran en su propia casa, estando tranquilo y feliz, llama mucho la atención y es decisivo a la hora de quedarse. Es un acierto por parte del club. Llevo muchos años dando un gran nivel y seguro que seguirá así.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Alberto es un gran futbolista; su renovación es un acierto».[/quote]
DC: Tocó a su puerta la mayor pesadilla de un futbolista: las lesiones. El tendón de Aquiles decía basta en mayo de 2018 cuando era un valor importante en el Cartagena. ¿Cómo afronta ese momento una vez es consciente de lo que se viene encima?
CM: Lo nombras y se me erizan los pelos. Fue una lesión complicada después de venir de unos buenos años en el Cartagena, donde rozamos el ascenso. Jugaba prácticamente todo, contando con la confianza del club. Pero llegó ese momento: cuando te lesionas, uno empieza a leer y el primer pensamiento que me vino fue dejar el fútbol. Quería mirar primero por mi salud porque sabía que muchos jugadores no podían volver a jugar después de un Aquiles. Reflexioné seriamente dedicarme a otra cosa, pero salí adelante con el apoyo de mi familia. Justo en ese momento, mi novia se quedó embarazada y todo ello me dio fuerzas para volver. A día de hoy, no tengo ninguna molestia y puedo seguir disfrutando de un deporte que tanto me gusta.
DC: Superó el bache, pero una rotura fibrilar le puso otra zancadilla en el camino; los albinegros rescindieron su contrato concluida la temporada. ¿Fueron injustos con usted?
CM: Cuando regresé, entrenaba y jugaba algún partido. Sin embargo, no sé por qué, en mi cabeza rondaba que algo pequeño iba a sucederme. Llevas tanto tiempo parado y justo vuelve uno cuando se juega la parte más importante de la temporada, donde quizás no puedes dosificarte tanto. Esa rotura en el cuádriceps me dejó mes y medio parado. Quise volver para el playoff, pero recaí. Me quedaba un año de contrato. El Cartagena me ha dado mucho y no le tengo ningún rencor; más bien, creo que fue asunto del entrenador y no salió todo como queríamos.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Todos miramos el dinero, pero yo también doy valor al aspecto humano».[/quote]
DC: Cuando uno se lesiona de gravedad y sufre recaídas. ¿Se instala ese miedo permanente en la mente del futbolista?
CM: Lo piensas, especialmente al principio. Una vez recuperado, vas con el freno de mano puesto en los primeros entrenamientos. Hay mucho respeto. Me dije: hasta que no me den la primera patada en el sitio, no se me quitará el miedo. Y justo en el segundo amistoso contra el CSKA Moscú en Cartagonova, me dieron una patada por detrás y no sentí nada. A partir de ahí, ese temor se difuminó. Espero que de aquí al final de mi carrera me respeten las lesiones, aunque temo más que se me rompa en la otra pierna, no donde la sufrí.
DC: El paro llama a la puerta, pero entonces surge la oportunidad de matar el gusanillo en un equipo de Tercera: Minerva.
CM: Una vez salgo del Cartagena, no firmé por desgracia en otro Segunda B. Fue parte de culpa mía porque no me veía al cien por ciento del cuádriceps, así que no quería comprometerme con un club que apostase fuerte por mí sin tener la certeza de que estaba en plenitud de condiciones. Quería responder desde el primer día. Me quedé en Cartagena y, justo el entrenador que había en Tercera, era de unos amigos míos y me dijeron que fuese a entrenar. Pasé allí unos meses hasta competir en diciembre, a la espera de que surgiese algo nuevo. Veía que estaba en forma para seguir dando el nivel unos años más. Por suerte, surgió la oportunidad.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»No me arrepiento de nada, pero me hubiese gustado jugar en el extranjero».[/quote]
DC: Entonces, llegó el Algeciras. La pandemia certifica una permanencia. Con contrato hasta junio, ¿cuáles son sus opciones de futuro?
CM: Acabo contrato ahora. Mi representante está en negociaciones con el Algeciras, pero también escuchando propuestas de otros clubes. Aquí, me siento bien. A parte de que es un club de gente sana y muy buena. Todos miramos el dinero, pero en mi caso particular, también el humano. El Algeciras me dio la oportunidad de volver a demostrar que no estoy mal y puedo seguir jugando unos años más. Veremos si llegamos un acuerdo. Según me comentan, ahora todo está parado con la pandemia, por lo que es pronto para hablar de eso. Pero tengo ganas de volver porque me va quedando menos y estoy con más ganas que nunca.
DC: Echando la vista atrás, ¿cambiaría alguna decisión tomada?
CM: Cuando vas creciendo y miras atrás, sí cambiarías. Pero no sirve de nada lamentarse porque ya no es posible. Sin embargo, también debo decir que no me arrepiento de nada, aunque quizás me hubiese gustado probar fortuna en el extranjero porque me ofrecieron mucho dinero para irme, pero en aquel momento decidí no salir. Decidí quedarme en Cartagena y ahora, por suerte, tengo una cría espectacular. Si me hubiera ido, no la hubiese tenido.
DC: Si se abre la puerta del extranjero, ¿daría el paso o teniendo familia se lo pensaría dos veces?
CM: Ahora sí tendría que meditarlo, pero tampoco creo que me costase en demasía porque todavía la niña es pequeña: tiene un año. Entonces, no me importaría. Me gustaría seguir jugando en la Segunda B de España, pero nunca se sabe lo que puede suceder el día de mañana.