El 99% de las personas que piden a gritos que Cristo González sea titular no han ido a un solo entrenamiento a ver su evolución como profesional. De ese porcentaje, más de la mitad ni siquiera sabrían decir con exactitud si sus virtudes las explota con más garantías como pasador o goleador. El mismo que desconoce si por su condición atlética y futbolística es mejor entrando en la segunda parte o desde el comienzo del juego.
Del 99% de las personas que piden a gritos que Cristo González se titular, más del 75% lo utiliza como arma arrojadiza. Con piropos envenenados con los que, alabando el pibe, piensan que hacen más daño o presionan a la institución. Del 99% de las personas que hacen esto, todos le hacen más daño a Cristo de lo que piensan. Y si no progresa no es porque no tenga condiciones. Es porque ese 99% lo ha vuelto loco de la cabeza.
Y es así que ni Real Madrid ni Barcelona han preguntado por él con la seriedad que acredita a un club de esa magnitud. Porque si fuera así…¿creen que Cristo renovaría por tres años más otro opcional? Un pimiento. Fue una tropelía más para arrinconar al escudo usando la ingenuidad de un muchacho que antes de que termine octubre cumplirá 19 años. Un pibe.
El fútbol no es fácil. No se llega sin más a la élite. Martí es un ejemplo. Un tipo que, en escala media, lo ha ganado todo. El mejor padre deportivo para González ahora que su carrera va en serio. Mi consejo hacia él es que se centre, que se evada del entorno que no le enriquece y que escuche al míster. Tiene más fútbol en sus botas de lo que piensa y el gol llegará. No tiene que demostrar nada a nadie. Ni siquiera a los que, hasta ahora, le han lanzado piropos envenenados pensando que les bailaban el agua.
Te tocó a ti, porque te llamas Cristo. Mañana puede ser Giovanni y pasado Richard. No es cuestión de personas. Es cuestión de momentos y excusas para arrojar vómitos. Piropos con cianuro. Cuidado con eso. Que el exceso termina empalagando. O envenenándose uno mismo.