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Creer o no creer

Por Rubén Mesa

El Club Deportivo Tenerife afronta el último tramo del campeonato, y es cierto que no lo ha comenzado muy bien, ya que en esta última jornada de liga aparecieron las dudas del pasado. El equipo blanquiazul realizó una muy pobre primera parte en el Estadio Municipal de Anduva, dejándose dominar por su rival y no mostró el carácter, ni el juego al que nos ha tenido acostumbrados en esta temporada. En la primera parte, dos acciones a balón parado, condenaban a los blanquiazules a tener un mal resultado, a pesar de ver en los últimos minutos su carácter competitivo, buscando un gol para meterse en el partido conseguido por Elady Zorrilla, que hizo ver de manera distinta lo que quedaba de partido. Después del paso por los vestuarios, se volvió al mal juego del inicio, ni los cambios de Luis Miguel Ramis funcionaban. El Mirandés aprovechó sus oportunidades, incluso pudo ampliar la renta con un gol en la segunda parte, pero el VAR entró y después de mucho tiempo con el juego parado, el videoarbitraje decidió que no subiera ese gol al marcador, por un claro fuera de juego.

Los parones, los cambios para intentar mejorar la imagen tinerfeñista, que no sirvieron para mucho y la expulsión de Aitor Sanz, hizo que el equipo tuviera problemas para generar ocasiones de peligro, en la recta final del partido e intentar conseguir, al menos, el empate. Se cortaba una racha de seis jornadas consecutivas sin perder, en la que se consiguieron 14 de los 18 puntos en juego.

Se nos presenta una semana con muchos debates y algunas críticas al equipo. Pueden aparecer dos posicionamientos: los que piensen que este equipo ya ha dado mucho más de lo que podía ofrecer y sólo les vale que se mantenga en las posiciones de playoffs. Y después de las victorias, este fin de semana, del Real Valladolid, el Eíbar y el Almería, pensarán que se aleja el sueño del ascenso directo. También podrán estar los que, como yo, opinan que esto es un simple accidente y que, en este último partido, se demuestran las dificultades de la categoría, ya que cualquier equipo puede derrotar a otro. 

El Tenerife puede aún dar mucho más y a pesar de que se nos han alejado nuestros rivales, si este sábado somos capaces de ganar al Valladolid, volveríamos a recuperar la tercera posición. Tendríamos que estar atentos a lo que hacen el Almería y el Eíbar, para saber a qué distancia nos situamos.

Tenemos que creer que todavía es posible luchar hasta el último momento, ya que en la Liga de Segunda División se suele decidir todo en las últimas diez jornadas. Por tanto, debemos llegar colocados en la mejor posición posible, para conseguir el ascenso deseado.