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Costumbres

Por @rondoscutillas

Con el comienzo de cada nuevo año tendemos a tratar de incorporar nuevos hábitos a nuestras vidas o a prescindir de otros que, por la razón que sea, estimamos como no demasiado beneficiosos para nuestro día a día. Siempre me he preguntado las razones que mueven ese comportamiento generalizado. Por qué se hace un 1 de enero y no un 3 de mayo. O incluso un 27 de septiembre, si solo basta con proponérselo y tener la voluntad de cambiar.

Es como si, de repente, la humanidad eligiese ese momento de cambiar de almanaque para poner el contador a cero o para llevar a cabo todo aquello para lo que nunca encontramos el momento adecuado en los 365 días anteriores. El Tenerife, desgraciadamente, no va a poder poner su contador a cero porque cometió demasiados errores en el primer cuatrimestre de la competición.

Tantos que, casi todos, nos damos ya por contentos con salvar la temporada llegando cuanto antes al umbral de los 50 puntos y, por supuesto, intentar luego acabar lo mejor clasificado que se pueda. Básicamente porque la plaza que ocupes cuando concluya la Liga determinará la capacidad inversora de los blanquiazules para el siguiente curso.

Tiene por costumbre el Tenerife hacerse fuerte en casa. Lo demostró en su primera comparecencia de este 2019 ante el Elche. Hizo un buen partido. Fue superior al rival en casi todo. Pero, como suele ser ya norma, regaló (esta vez fue un penalti evitable) e hizo sufrir a su hinchada hasta que, en una jugada a balón parado, Jorge Sáenz empaquetó de cabeza un regalo servido por Luis Milla desde el córner. El triunfo es oro líquido en una jornada en la que casi todos los rivales en la lucha por eludir el descenso también sumaron de tres en tres.

Enero ha supuesto también la apertura del mercado invernal y, como también suele ser costumbre por estas fechas, el Tenerife ha vuelto a ilusionar a su alicaída afición. Víctor Moreno se ha movido con solvencia en esta primera semana y media cerrando en propiedad dos incorporaciones, como la del central Mauro Dos Santos y la del centrocampista Borja Lasso, y logrando el préstamo del delantero Fernando Coniglio.

Para evitar caer en otra costumbre muy recurrente entre el periodismo y el entorno blanquiazul, no emitiré juicio alguno sobre ellos hasta que los vea en acción sobre el césped. Pero sí daré mi primera impresión sobre el primero que ha aterrizado en la isla. Dos Santos llega con la tarea de mejorar a su compatriota Aveldaño y, sobre el papel, el Tenerife sale ganando con el cambio. Especialmente porque Dos Santos atesora 85 partidos en Primera División y, aunque aún no haya disputado minuto alguno en lo que va de curso, es un futbolista que debería competir de manera notable en Segunda y ayudar a subir el nivel actual de la zaga.

Esta semana concluyo recordando que el Tenerife juega en Oviedo y que eso, por tanto, supone enfrentarse a la odisea de intentar ganar un partido fuera de casa. El grupo, con Oltra a la cabeza, debe encontrar cuanto antes la manera de acabar con una sequía que dura ya desde el 1 de abril de 2018. Especialmente porque ya va siendo hora de que, entre todos, solucionen la forma de acabar con la que, sin duda, aún sigue siendo la peor de nuestras costumbres.