Redacción Deporpress | La tarde del 20 de julio se desató una tormenta difícil de predecir por el comportamiento del mes y medio anterior. Se debía disputar la última jornada de la Liga Smartbank. Veinticuatro horas antes había terminado, sin incidencias, la Liga Santander. Hasta entonces, 220 partidos sin positivos por coronavirus. Ese día, hasta doce que acabaron siendo 26 en el CF Fuenlabrada.
El asunto no ha quedado aún resuelto. El conjunto madrileño reclama su derecho a jugar contra el Deportivo y, si suma algún punto, el posterior ‘playoff’. El Elche espera que no sea así y unirse a los tres ya clasificados para esas eliminatorias. LaLiga da la razón a los franjiverdes, la RFEF no desautoriza al Fuenla.
En medio, todo el mundo pide su parte del pastel. Depor y Numancia quieren una liga de 24. Se sienten perjudicados al no cumplirse la unificación horaria prevista para la última jornada. Extremadura y Racing dicen que si los dos anteriores se salvan, ellos también. Liga de 26. El Rayo, que se juegue un ‘playoff’ a seis. Sin el Fuenla, claro. Para que quepa el club franjirrojo.
Por pedir, ha aparecido el Real Murcia para recordar que no se respetaron fallos judiciales en 2014. Hundidos en Segunda B desde entonces, los pimentoneros piden recuperar su sitio en el fútbol profesional.
Mientras, entrenan sin saber cuándo jugarán Girona, Almería y Zaragoza. Los dos últimos también han sufrido un positivo por covid-19 en sus filas. De momento, sin más contagios. No son los únicos. Le pasó al Real Madrid, que prepara la Champions, con Mariano. Y al Sevilla, que jugará los cuartos de la Liga Europa, con Gudelj. En ambos casos sin propagación.
Fuera del fútbol profesional también ha habido malas noticias. La novia de un jugador del Portugalete (sí, la novia) dio positivo por coronavirus al manifestar síntomas. Transmitido el asunto a la Federación, el partido que debía enfrentar al campeón vasco contra el Sestao quedó aplazado. Perdieron así el derecho a una segunda oportunidad en caso de derrota.
La repesca de campeones que no subieron iba a disputarse este fin de semana en Madrid. Entre ellos estaba el CD Marino. Pues este sábado, en los test practicados a su llegada, hubo tres positivos en el cuadro tinerfeño. Y eso 24 horas después de haber dado negativo en los que superaron el pasado jueves.
Así, ya metidos en agosto, el fútbol español debe aún decidir: un ascenso a Primera, tres ascensos a Segunda A y, si hay polémica en los despachos, puede que hasta alguna plaza de descenso. Toda una ruina a la hora de planificar que pone en duda el futuro y rompe la burbuja de perfección que parecía tejida desde el regreso del fútbol a mitad de junio hasta aquel fatídico 20 de julio.