Redacción Deporpress | Cordero acelera en la operación salida. El director deportivo del CD Tenerife libera masa salarial con el éxodo de varios activos blanquiazules que han cumplido su contrato y no han sido renovados, además de la rescisión de jugadores que tenían nómina en vigor.
La salida de Joselu Moreno permite que el club blanquiazul se quite una de las fichas importantes de la plantilla, dentro de aquellos jugadores que no contaban para el venidero proyecto. No obstante, el secretario técnico todavía debe resolver varios frentes, como es el futuro de Alberto Jiménez o Manu Apeh, ambos con contrato en vigor, además de los casos de Elliot Gómez y Jorge Padilla, quienes vuelven de sus respectivas cesiones en Segunda RFEF.
Con el final de vínculo, vencido este pasado 30 de junio, solo dos de los siete jugadores que terminaban este 30 de junio han sido renovados: los capitanes Aitor Sanz y Carlos Ruiz. Se despide Álex Muñoz, con pretensiones más ambiciosas; así como Carlos Pomares, Álex Bermejo, Dani Hernández y Nahuel Leiva.
Dos de las grandes incógnitas de este mercado de verano son Míchel Herrero y Rubén Díez. En el caso del primero, su rol bajó enteros con Ramis durante el paso del curso, donde además el aterrizaje de José Ángel provoca un ‘overbooking’ en sala de máquinas con Sanz, Corredera, la vuelta de Javi Alonso o un Pablo Larrea que entrará avanzada la competición cuando se recupere de su lesión. Mientras, del atacante procedente del Castellón firmado hasta 2025 se esperaba igualmente una mayor incidencia en los esquemas del míster, pero finalmente cumplió un papel discreto.