Skip to main content Scroll Top

Convivencia

por @juanjo_ramos

Quique Setién, un fantástico entrenador, se ha retratado en una rueda de prensa lamentable. Si entiende el fútbol de una determinada manera, no censure al que discrepa y no criminalice al que lo ve distinto. Ni el Tenerife jugó por encima del umbral de la dureza recomendable ni sus jugadores son santos. Quedan las agresiones de Lemos y Vicente como botón de muestra. Sí, hubo dos entradas blanquiazules evitables y sancionables: Álex García e Iñaki. Señalar a este último como lo hizo es una falta de respeto y de cortesía. Hablar de traer al filial, una desconsideración a sus canteranos y a la afición tinerfeña. Le esperamos el día 10, señor Setién. Reflexione y venga aquí después de disculparse. Si no es así, le demostraremos de todas formas que tenemos más educación que usted. Cuestión de convivencia.

Precisamente, el Tenerife comunicó el pasado lunes las nuevas normas de convivencia con los medios de comunicación para la presente temporada. El tema, que es más de consumo interno que de exposición a ustedes, no sería importante para mí si no viniera a representar de nuevo la división existente en los medios y el entorno blanquiazul. Considero, y así lo expresé en la reunión, que reducir a una entrevista semanal por medio la presencia de los jugadores es un ejercicio de restricción excesiva del club. Es el punto más discutible (e inaceptable) de una regularización bastante lógica. Que un medio se acredite jornada a jornada (ya lo hacen radios y televisiones) no me parece mal. Que sus trabajadores tengan todo en regla, tampoco.

La respuesta ante esto es el diálogo. Sentarse, hablar, ceder (las dos partes) y acordar. Por el bien de todos. Pero hay quien ha querido instrumentalizar la discrepancia para avalar su ya larga y tediosa guerra contra el club. Cuenta con mi oposición frontal, por supuesto. Las elecciones ya se acabaron. Prefiero la convivencia.

Y donde se va a hacer difícil la convivencia es en el voleibol tinerfeño después de un movimiento brusco y desacertado del CV Aguere. Desconozco (aunque me extrañaría) si el CV Haris ha intentado captar masivamente a jugadores de la base aurinegra. Pero lanzar un comunicado como el del pasado lunes, en un tono excesivamente agresivo y amenazando con emprender acciones legales, no ayuda. Sobre todo porque, aunque fuera cierto, las niñas no tienen dueño. Sí responsables: sus padres. Son ellos, y no los clubes, quienes deben decidir el lugar en el que quieren jugar. Mi estimado Ambrosio González, hombre de bien y de voleibol, ha patinado en esta ocasión. Pero de sabios es rectificar.