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[Contracrónica] Sin un once definido

Redacción Deporpress | Con un once raro. Así empezó el Tenerife-Lugo. La segunda parte de Rachid en Murcia daba para una oportunidad en el once. Pero José Luis Martí no quería reconocer (del todo) que se equivocó con la pareja Alberto/Vitolo. Sacrificó solo a uno para que entrara el exsportinguista, pero la vuelta de Aitor Sanz la procesó de otra manera. Shibasaki, con buenos minutos en el tramo final de La Condomina, tirado a la izquierda para que entrara el madrileño en la media punta. Cabecera de presión y a asfixiar al Lugo. Salió bien durante muchos minutos. Pero desnaturalizó a un Tenerife que se quedó sin profundidad cada vez que debió crear.

Marcó en una acción de fuerza, de arrojo, de empuje de Aitor para cabecear un centro de Camille. Y ahí se quedó el asunto. Luego, los blanquiazules entraron fríos en el segundo tiempo y se dispararon dos veces en el pie. Solo una acabó en gol. La otra, una pérdida del desafortunado Camille, se fue al limbo. Con 1-1, mucho calor y tiempo por delante, el equipo local se rehízo desde Vitolo. Ya sin Alberto, descontrolado en los minutos previos al descanso, empezó a situar el partido en el campo gallego. Desde ahí fue todo más fácil. Apareció el japonés y se le sumaron luego Tyronne y Aarón para incrementar el potencial ofensivo de los insulares. Faltaba Choco y estuvo donde debía, para remachar el 2-1 en una actuación suya que no pasará a la historia. El Heliodoro murmuró en alguna de sus imprecisiones. Como en tantas ocasiones ante esos jugadores incomprendidos que dan más de lo que se ve y acaban decidiendo en días como hoy. Un segundo antes de los silbidos.

Ganó el Tenerife, que está a un paso del play off. Y eso, sin un once definido. Con una idea de juego a la que le falta continuidad. Con jugadores fuera que piden a gritos estar dentro y otros dentro que hace rato que debieron pasar a la reserva del banquillo. De esos que encima se molestan si los señalan. Será que se defienden con su trayectoria. En eso tienen razón. Pero del presente mejor nos quedamos con los tres puntos: calladitos y a ganar en Huesca.