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[Contracrónica] Sin reproches

Redacción Deporpress | El CD Tenerife volvió a enderezar un partido que se le puso muy cuesta arriba, y pudo ser peor, al final de la primera parte.

En una acción que parecía estéril, Vitolo provocó un penalti transformado por Suso, lejos de su mejor versión, para meter al equipo en un partido en el que los errores individuales y la mala fortuna castigaron ante un rival que no perdona, y que es cada vez más firme candidato a la segunda plaza del ascenso.

Se dejó de sumar dos puntos ante un rival directo y, salvo milagro, todo el esfuerzo debe estar puesto ahora en finalizar entre los seis primeros clasificados, mirando con sufrimiento, bendito sufrimiento, hacia abajo, en lugar de esperar un descalabro, improbable, de un digno rival hoy en el Heliodoro, que sin embargo fue sacudido, noqueado, en la segunda parte por los de Martí.

Ya da igual el penalti a lo Panenka fallado por Aarón ¿Cuántos puntos no nos habrá dado con su fútbol? El Tenerife llegó a pesar de ese fallo a remontar el partido…pero no supo jugar los siguientes minutos. Le faltó la picardía que sí tuvo el Girona cuando mandaba en el marcador. Eternizar cada saque de banda, cada saque de puerta, o que cada uno de sus jugadores pareciera haber perdido un miembro en cada falta de los blanquiazules.

Se dejó empatar muy pronto el Tenerife, que de haber encarado los minutos finales en franquicia seguro que hubiera amarrado los tres puntos, merecidos por una segunda parte excelsa, cuando Martí renunció al trivote que, ojo, tan buen resultado le ha dado ante rivales de postín como Cádiz y Oviedo, e incluso Rayo Vallecano.

Toca ahora apretar los dientes, congratularse (toquemos madera) de la salud de este grupo, tanto física, sin lesiones, como mental; siguen demostrando que el colectivo está muy por encima de lo individual.

Capítulo aparte merece la afición, que una semana más y van…volvió a superarse y batir un nuevo registro, aunque sigue sin llegar un lleno que merecen los jugadores, los verdaderos artífices de que su gente se haya reenganchado a su equipo; bienvenidos todos y que sea por mucho tiempo.

En nuestras retinas quedará una segunda parte de ensueño, de culminar una remontada, de pasar de un 0-2 desmoralizante a un 3-2 al que cada aficionado llevó en volandas a los jugadores. Esa es la fortaleza de este equipo, esa es su verdad, más allá de nombres propios, de sistemas, dibujos, o de las milongas del fútbol.

PD: ¡Qué pinta tiene Shibasaki y qué cerquita está de ser titular!