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[Contracrónica] Respuesta

Redacción Deporpress | El CD Tenerife volvió, por fin, a ganar lejos del Heliodoro. Lo hizo casi dos meses después del triunfo en Cádiz y justo en un momento en el que la competición le exigía un esfuerzo de esas proporciones después de los resultados cosechados por Huesca y Valladolid en la tarde del sábado. Los tres puntos en Santo Domingo son el mejor antídoto para consolidar la cuarta plaza y aspirar a asaltar la tercera en lo poco que le resta al campeonato.

Los blanquiazules, como sucedió hace 15 días en Huesca, fueron muy superiores a su rival en los compases iniciales. Con la pelota. Y también en el  marcador. Dominaron el choque y monopolizaron el control del encuentro. Desgranando ocasión tras ocasión hasta que el ‘Choco’ Lozano acertó a batir por vez primera al meta local.

El guión fue calcado al de El Alcoraz. Tyronne perdonó el segundo antes de que Shibasaki estrenase su cuenta goleadora y, pese al monopolio isleño, la sombra de la duda comenzó a planear. Un rival desesperado que mueve ficha, permuta piezas y crece sin parar. Dani Hernández apareció para rescatar a su equipo en un par de oportunidades de los madrileños con dos paradas muy meritorias justo antes del descanso.

El Alcorcón acortó distancias en un libre directo ejecutado magistralmente por Óscar Plano y la  pesadilla, en forma de ‘deja vu’, comenzó a multiplicarse. El Tenerife, ya sin apenas balón, se encomendó a la paciencia. Contuvo como pudo las acometidas de los locales y, por fin, aprovechó una jugada de estrategia (la anterior había sido en marzo contra el Getafe) para sellar su victoria.

El grupo de Martí, además de tener una idea muy clara de lo que quiere en cada partido, posee, posiblemente, la mayor diversidad de recursos ofensivos de los equipos que aún pelean por llegar a Primera. Con el ‘Choco’ Lozano como solista, Tyronne, Aarón Ñíguez y Shibasaki forman una mezcla heterogénea a la que se sumará, cuando esté en plenitud física, Amath N’Diaye. Todos ellos aportan desequilibrio, gol y pase. Si añades el ingrediente de un agitador como Suso para jugar por fuera o el hecho de que Cristo González, cuando sale desde el banquillo, siempre tiene opciones de  marcar, encontramos argumentos de sobra para encarar el playoff respetando a  todos, pero sin miedo a nadie.

El momento que todos desean vivir está más cerca que nunca. Solo hace falta empujar un poco más para conseguirlo. Luego, ya será lo que tenga que ser, pero el triunfo de hoy en Alcorcón supone la constatación de que este Tenerife, si no regala ni concede a su adversario, es un equipo peligroso y, sobre todo, capaz de reponerse cuando la competición le exige para ofrecer una fiabilidad admirable y, en los momentos decisivos, una gran capacidad de respuesta.