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[Contracrónica] Recursos

Redacción Deporpress | Sensación agridulce nos deja el CD Tenerife después de la derrota ante el Mirandés de este domingo. Lo que parecía una pesadilla, una película de terror con el dos a cero en el primer cuarto de hora, y que nos recordaba actuaciones pretéritas de los blanquiazules que, desarmados, entregaban la cucharal rival con más de una hora de juego por delante, se tornó en esperanza de culminar una remontada que, visto lo visto en la segunda parte, no podría decirse que hubiera sido injusto.

Tan rápido como el Tenerife fue desarbolado, llegando al descanso con dos goles de desventaja (y pudo ser alguno más), los blanquiazules reaccionaron, empezando por el banquillo y seguramente pegaron a sus seguidores al televisor esperanzados de que a este Tenerife no le iba a caer un saco. Hubo respuesta. Conformarse con eso parece de pobres pero es que los de Martí se enfrentaban a un rival con un sistema peculiar, único en Segunda, y ante un equipo que, recordemos, no ha perdido ningún partido.

Dio la impresión del que los tinerfeños podrían haber empatado si el partido hubiera durado algo más, justificación banal para restar importancia a una derrota habiendo casi regalado 45minutos, pero el Mensaje es que este Tenerife no se deshace como antes y que, por fin, los refuerzos sí aportan.

Reaccionó Martí al rectificar el trivote en el centro del campo; esta vez no funcionó. Jugando con dos puntas el equipo adquirió su 4-4-2 típico de la temporada anterior que funcionó, con Jouini al lado de Lozano (en lugar de Nano). El tunecino y el canterano son como la noche y el día, pero parece que es un fichaje más que interesante. No se arruga ante nada ni nadie y no está exento de calidad. Además parece que Aarón tiene mucho que decir en este equipo a medida que vaya adquiriendo ritmo y confianza.

Ya en la recta final Martí dejó solo a Vitolo en el centro del campo con Aarón por delante de él y Suso y Álex García en las bandas, a modo del olvidado rombo de los años 90. Esta vez no pudo ser, pero hubo respuesta desde el banquillo y con los jugadores que entraron. Esta vez sí existen alternativas para intentar cambiar muchas cosas de las que suceden en el césped. Uno mira a los suplentes y ve a Aarón, Álex García, Jouini, además de los Omar Perdomo y Cristo González, cuando recuperen su mejor versión, y se queda algo más tranquilo; hay jugadores para cambiar el curso de un partido, modificando incluso la propuesta táctica con variantes inmediatas.