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[Contracrónica] Orgullo

Redacción Deporpress | El CD Tenerife consiguió su objetivo en La Romareda. Ganó al Zaragoza (1-2) reservando a medio equipo titular y acaba el curso como cuarto clasificado, lo más arriba a lo que podía aspirar antes de que el balón comenzase a rodar en la última jornada de este maratoniano campeonato.

Comienza ahora la etapa más bonita de la temporada. Llegó, al fin, el momento que todos queríamos vivir. Y el Cádiz de Álvaro Cervera, todo un especialista en las eliminatorias de playoff, será el rival con el que el Tenerife peleará por alcanzar el último escalón antes de abordar el definitivo abordaje al  paraíso de la Primera División.

Los que creen en los gafes habrán respirado aliviados porque los blanquiazules evitaron el quinto puesto, una plaza desde la que hasta ahora, desde que se instauró el nuevo sistema de playoffs, nadie ha logrado dar el salto a la máxima categoría. Es cierto que el partido de vuelta será en el Heliodoro y no en el Carranza, pero no hay que alarmarse. El Tenerife ya superó con la vuelta como local, cuando estuvo en Segunda B, las eliminatorias ante la Balompédica Linense y el Badalona, como paso previo a que la Ponferradina ganase el último partido en la isla.

Es justo ese, el encuentro decisivo, el que tiene que jugarse fuera. La tradición nos recuerda ascensos a Primera en el Villamarín, Butarque o Montilivi. Incluso como visitantes también se firmó la permanencia en Riazor, con el gol de Eduardo Ramos, o se logró el último ascenso a Segunda en Hospitalet.

Sea como sea, este Tenerife va a competir siempre. Ha dejado cero dudas de que sabe cómo hacerlo en el 95% de los partidos que ha disputado este ejercicio. Es un conjunto complicado de ganar. Tiene multitud de recursos ofensivos para hacer daño a cualquiera y, si no regala a su adversario, también es solvente en defensa. Incluso Martí ha intentado meter en la dinámica final a varios jugadores de la segunda unidad en La Romareda por si es necesario tirar de ellos durante el playoff.

Ahora que llega la hora de la verdad, es momento también de reconocer el esfuerzo de este grupo. El enorme trabajo de todos, sin excepción, ha posibilitado firmar una temporada inolvidable. Directiva, cuerpo técnico, plantilla, médicos, utilleros, trabajadores de la entidad, jardineros, periodistas, abonados, aficionados en el Heliodoro. Y también los que empujan desde la distancia. En sus casas y desde dentro y fuera de la isla. Remando en la misma dirección será más fácil alcanzar el sueño. Unidos. Todos. Vamos a vivirlo y a disfrutarlo. Hasta el final. Como una familia. Pase lo que pase. Juntos y con orgullo.