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[Contracrónica] Ocho partidos después

Redacción Deporpress |La atípica semana que diseñó el cuerpo técnico para medirse al Huesca ya evidenciaba que este partido sería diferente al resto. Quizá porque verse las caras ante el líder no era peccata minuta o porque, tras una victoria sin chicha ni limonada frente a la Cultural, era necesario que Martí reforzara la condición psicológica de los suyos por delante del concepto deportivo.

La visita a El Alcoraz, con las cámaras de televisión y en horario de siesta nacional, era el escenario perfecto para dar un golpe sobre la mesa (como señaló nuestra portada de la previa), y contarle al resto de equipos que este Tenerife va en serio. Nada de nada salió. Ni lo vivido durante dos entrenamientos a puerta cerrada, ni las revoluciones en el once que acertamos en esta redacción ni la sensación de que, tras tantos empates, el triunfo en casa de la semana pasada podía ser el arranque de unas jornadas sumando tres puntos en cada duelo.

Villar de titular no supuso más mordiente. Ni que Longo y Malbasic contaran con más independencia para crear goles. Todo lo contrario, tras 20 minutos aburridos pero pasables, fue el Huesca quien empezó a poner las cosas en su sitio y atacar una y otra vez hasta que dispuso de dos minutos de oro para llevarse el partido. La falta de actitud defensiva, en el primero, y un resbalón en la zaga en el segundo, sentenciaron el asunto. El tercero, tras el descanso, fue una mera anécdota. A destacar el repaso de un pequeño de 18 años, de origen colombiano, llamado ‘Cucho’ Hernández que se abre las puertas del fútbol de élite cada minuto que está sobre un terreno de juego.

Ocho partidos después se acabó la racha, las sumas de uno en uno y la esperanza de levantar la mano para proponerse como serios candidatos a consolidarse arriba. El regreso de Camille es necesario, como lo es la decisión apuntalar mejor la defensa. El tridente no funcionó esta vez por mucho que se demandara. Otro debate en esta temporada donde Martí no termina de dar con la fórmula mágica.