Redacción Deporpress | No hay muchas explicaciones posibles, pero al CD Tenerife se le atraganta el Heliodoro. Es paradójico porque aun cuando los blanquaizules solo han sufrido una derrota en el año natural en casa (de enero a diciembre) y fue en el primer mes ante el Alcorcón, y no ha caído en casa ninguna vez esta temporada, los puntos que están dejando escapar los de José Luis Martí como locales les siguen privando de meterse de lleno en puestos de play off, algo que no se consigue desde mayo de 2014.
Hoy, y no es la primera vez, el partido deja la sensación de que a Martí todavía le queda mucho margen de mejora en el banquillo. No hablamos de dirección de grupo o capacidad como entrenador durante la semana, ni siquiera como alineador cada fin de semana cuando hay partido. Es en la lectura de estos donde están las principales carencias de Martí; al menos de momento.
Ha repetido el entrenador de los blanquiazules hasta la saciedad que esta plantilla es muy compensada, incluso los jugadores comentan que es la mejor, la que más alternativas ofrece, desde el regreso a Segunda División. Pero esto no se refrenda en los partidos. Más allá de los resultados, la posición en la tabla o la racha de seis encuentros sin perder que suma el club, Martí ha vuelto a ser superado, y no es la primera vez, en la lectura del desarrollo de un encuentro, dejando escapar dos puntos más.
Ya ha sucedido anteriormente. Sin ir más lejos Álvaro Cervera hizo consiguió, con un jugador menos, empatarle a Martí un partido que el Cádiz tenía perdido moviendo mejor sus fichas sobre el tablero, provocando cambios, trampas, desde el aspecto táctico.
Hoy Juan Antonio Anquela le ha vuelto a ganar la batalla a su colega, cambiando jugadores de puesto, deshaciendo su doble pivote y buscándole las cosquillas al Tenerife donde más le ha dolido. Carlos Terrazas con el Mirandés en Anduva, o Pepe Bordalás con el Getafe y Jagoba Arrasate con su Numancia en el Heliodoro son otros ejemplos recientes de que, desde el banquillo, sí se puede cambiar el signo de un partido. Algo en lo que Martí tiene que mejorar, y sin duda lo hará.