Redacción Deporpress | El Tenerife se desangra. La derrota de Oviedo pone al equipo en zona de descenso. Y, como suele suceder en este tipo de situaciones, preveo una semana de miradas al banquillo. El fútbol de Martí puede gustar más o menos. El balear, por supuesto, tiene su parte de responsabilidad en lo que le ocurre al equipo pero, en el cómputo global, es absolutamente inocente. Pulsar la tecla del relevo en el banquillo, para ver si pasa algo, solo supondría un bandazo que tiraría por tierra lo poco bueno que aún le queda a los blanquiazules. Debe prevalecer la calma, aunque el entorno pida sangre.
Perder en Oviedo entraba dentro de la lógica. Es un equipo aguerrido en su campo. Con talento. Y hasta tiene un par de jugadores, como Linares, de los que pueden marcar diferencias y ganar partidos con su acierto de cara a portería. Lo que ya no entra dentro del capítulo de lo que es normal en el fútbol es que el Tenerife siga regalando partidos. Y que un saque de banda a tu favor en campo contrario se convierta en gol del rival, por una maniobra como la que realiza Aitor Sanz, clama al cielo.
El Oviedo no hizo más méritos que el Tenerife. Ni tampoco le hizo falta. Simplemente cometió menos errores y fue más efectivo en el área rival. Así de simple. La del Tartiere es la quinta vez en 11 partidos que el grupo de Martí se queda sin marcar ningún tanto. Eso supone que en casi la mitad de las ocasiones que juegan, los blanquiazules se ‘condenan’ a empatar como mal menor. Y si, además, dan facilidades como las de hoy, el resultado es una derrota segura.
¿Es culpa de Martí que el ‘Choco’ Lozano haya anotado un solo tanto en los 8 partidos en los que ha dispuesto de 90 minutos? ¿Es culpable el técnico de que el hondureño mandase al larguero un penalti? ¿O que sea incapaz de meter un rechace del portero a puerta vacía? ¿O hasta de que le quite el balón a un compañero dentro del área para mandar el balón a la grada con su disparo? La respuesta es no.
Su responsabilidad es seguirlo alineando. Ningún equipo con aspiraciones mantendría como titular a un delantero que lleva tanto tiempo sin ver portería. Y todos sabemos que Lozano, salvo que medie un problema físico en los próximos días, va a jugar el sábado en el Heliodoro contra el Rayo. Sobre todo porque no hay otra alternativa. El ‘Choco’ sabe que no tiene competencia este año. Pero eso no es responsabilidad del técnico, ni del jugador, sino del que construyó este plantel.
El Tenerife se ha metido en descenso. Y solo saldrá de ahí cuando sea capaz de corregir su pésima puntería ante la portería contraria y deje de regalar partidos con errores de prebenjamines. De nada vale tener el balón, o hacerlo muy bonito con él, si luego no haces gol.
Noviembre y diciembre se van a hacer muy cuesta arriba si esto sigue por el mismo camino. El mercado de inverno queda lejísimos aún. Y ese trayecto puede ser todo un desierto de no empezar a ponerle remedio. Insisto en que ningún técnico nuevo va a mejorar la puntería del ‘Choco’ Lozano o el disparo de Jouini. Ese es un problema de calidad individual. Y en eso, al menos, Martí es inocente.