Redacción Deporpress | ¡Conseguido! Después de 41 jornadas, y un inicio de temporada nada esperanzador, el CD Tenerife jugará el play off de ascenso a Primera División. Ya da igual la derrota de hoy en casa (la segunda del curso) ante el Nástic, que se jugaba la vida en el Heliodoro.
Tan apretada está la Liga en el tramo final que incluso perdiendo en casa y con la necesidad de triunfos (que no consiguieron de Huesca y Valladolid, a los de Martí solo les queda por definir desde qué posición intentarán el asalto a la máxima categoría, y ya saben que este es año impar…
El Tenerife será cuarto, quinto o sexto…y bien estaría hacerlo desde la cuarta posición, para al menos arrancar las series con factor campo a favor, aunque viendo lo bien que se desenvuelve a domicilio, ¿Quién se atreve a vaticinar cuál será la mejor opción?
Por encima de todo está la salud del grupo, la química en el vestuario. Que Amath, máximo goleador del equipo, lleve dos partidos seguidos empezando desde el banquillo, que Martí tenga una rotación no de 12-14 jugadores, sino de 16-18 de la máxima fiabilidad, convierten a los nuestros en, tal vez, los más serios candidatos a acompañar a Levante y Girona. Al menos a no tener complejos. Nadie le ha pasado por encima a este Tenerife, aunque bien es cierto que tampoco ha arrasado a sus rivales. Pero a los puntos casi siempre se ha impuesto.
No olvidemos de dónde venimos dónde estaba el Tenerife hace solo unos años, deambulando (con el máximo respeto) por campos perdidos por la península, agonizando deportiva y económicamente y, por fin, llega el momento de soñar con algo grande.
Se podrá conseguir o no, pero la licencia para hacerlo es más que merecida. Heridas de guerra tiene de sobre al núcleo duro de este vestuario, curtido en batallas con poco que ganar y mucho que perder.
Derrotas ya no habrá dulces como la de hoy ante el Nástic, a partir de ahora no hay margen de error para ninguno de los cuatro equipos clasificados, pero de entre todos ellos es el Tenerife el que menos veces la ha conocido hasta el momento.