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[Contracrónica] «Calidad»

Redacción Deporpress | El CD Tenerife se despide de la Copa en Valladolid. Lo hace con honra. Pero consumiendo demasiada energía tras tener que afrontar una prórroga. Sobre todo, viendo el marcador final y divisando a un equipo tan correoso como el Cádiz de Álvaro Cervera en el horizonte inmediato de este domingo. El fútbol entiende poco de méritos y premió el acierto del cuadro pucelano por encima del sacrificio y la entrega de los isleños.

A día de hoy esa es la mayor divisa de este Tenerife. No es inferior a casi nadie, pero acaba lastrado por su alarmante falta de gol y sus propios errores. En Zorrilla lo condenaron una cesión suicida del fatigado Alberto, con el agravante del resbalón de Germán al tratar de corregir su posición para interceptar el avance del punta vallisoletano. Y un garrafal error de marca del hasta entonces sobrio Camille.

El Valladolid no hizo más méritos que el Tenerife. Ni tampoco le hizo falta. El equipo de Martí es tan romo en ataque, que cualquier equipo que sea capaz de anotar más de un gol tiene mucho trabajo avanzado para llevarse el partido. Y si encima es el propio equipo blanquiazul el que regala dos de los tres goles, pues apaga y vámonos.

No hay que hacerse sangre por no seguir avanzando en la Copa. Da rabia irse fuera ahora porque ya empezaban las rondas a doble eliminatoria y la Real Federación Española de Fútbol se quedaba sin coartada para que el Tenerife jugase otra vez fuera de casa. En fin, la temporada que viene ya pueden poner la primera ronda lejos de la isla otra vez. Sin sorteos. Ni se molesten.

Más allá de que se acabó la posibilidad de mantener a los suplentes activados para cuando les toque cambiar de rol, tampoco había grandes beneficios en continuar disputando este torneo. Con la suerte que tiene el Tenerife en ese bombo, la posibilidad de tener una buena taquilla en un derbi contra la UD Las Palmas o que nos visitase el Valencia o el Athletic sería la misma de que el Choco Lozano o Jouini acertasen a la primera con la portería contraria.

Esa es, ahora mismo, la gran asignatura pendiente del Tenerife. Recuperar a los dos delanteros centros de su proyecto. De nada va a servir criticarles o silbarles. Solo queda pedirles que no se rindan para que corrijan su pésima puntería. La temporada es larga y hasta enero, como mínimo, el futuro del equipo estará íntimamente unido a su acierto de cara al gol.

El Valladolid pasó de ronda porque fue mucho más eficaz en el área blanquiazul. Sin más. Hasta que llegue el mercado invernal y aspiremos a tener a medio jugador como Zoran Drazic toca sufrir porque este Tenerife, hoy por hoy, no tiene con ninguno de sus dos delanteros de referencia ni un ápice de calidad.