Redacción Deporpress | Este próximo domingo (16:00 horas) el CD Tenerife vuelve a encontrarse con el CD Lugo, equipo contra el que empezó todo; el resurgir del representativo en esta Liga Adelante, la derrota que propició un movimiento que ahora no cuestiona nadie pese a que el nombre de José Luis Martí o fuera entendido por todos los seguidores y el entorno blanquiazul.
La derrota tinerfeña en el Anxo Carro (2-0) ante el Lugo precipitó la destitución de Raúl Agné, que se encontraba a punto de comenzar el primer entrenamiento de la semana en El Mundialito tras ese tropiezo, y la llegada del balear, novato en los banquillos profesionales, buscando un revulsivo a modo de Efecto Valdano, por parte del presidente Miguel Concepción.
Llegó Martí para reflotar al Tenerife, sumido en la lucha por evitar el descenso después de haber logrado solo dos victorias (Llagostera y Mirandés) en diez partidos con Agné al frente, sumando solo 10 puntos de los 30 posibles. El Tenerife de Martí tuvo un comienzo esplendoroso, logrando encadenar seis partidos seguidos sin perder, racha que con el empate en El Sadar, ha vuelto a igualar.
Victorias ante Alavés, Albacete y Mallorca y empates contra Córdoba, Girona y Elche antes de sufrir la primera derrota (en Valladolid) fueron los primeros pasos del técnico mallorquín, que invirtió la trayectoria de los blanquiazules y animó a la afición. Contra el Lugo completará Martí una primera vuelta entera, en la que ha logrado hasta el momento ocho triunfos, otros tantos empates y cuatro derrotas, sumando 32 puntos de 60 posibles, números que podrían situar al Tenerife en la lucha por el play off.
Como dato comparativo entre Agné y Martí, en el mismo ciclo de 10 partidos (empezando ambos por el comienzo de cada vuelta, los encuentros ante el Numancia), si con el preparador aragonés tan solo se consiguieron 10 puntos en 10 jornadas, en esos mismos partidos el Tenerife de Martí logró 14, con tres triunfos, cinco empates y solo dos derrotas.