Skip to main content Scroll Top

Con la puerta en las narices

                                                                                                                                                                                                                                            Por @rondoscutillas

El Tenerife apenas ofrece novedades en lo referente a la planificación de su plantilla para la temporada 2015/16. Prosigue, eso sí, la barra libre de nombres que, a diario, se sirven sobre la mesa del representativo de manera directamente proporcional a la rapidez con la que esos mismos nombres van a parar a otros proyectos donde, ya se sabe, les pagan más de lo que les ofrecen aquí.

Desengañémonos de una vez por todas. Este Tenerife es un equipo más de Segunda. Y mucho más desde que su ingreso en esta categoría se produjo desde la puerta de la Segunda B y no desde la de Primera División. Mientras no asumamos esto, seguiremos cargando con un peso innecesario. Y también doloroso. Sobre todo si caemos en el error de querer alcanzar en potencial deportivo al eterno rival amarillo cueste lo que cueste y en el menor margen posible de tiempo.

Que nadie entienda el párrafo anterior como un discurso conformista. Quiero que este club esté lo más arriba posible en el menor margen de tiempo, pero también soy consciente de que la púrpura de los tiempos dorados de esta entidad está desteñida e incluso caducada. Es, eso sí, un recuerdo imborrable para todos lo que tuvimos la suerte de vivirla en la grada o desde el pupitre de prensa. Pero, al fin y al cabo, son solo eso. Maravillosas historias de partidos épicos europeos grabados en VHS en unos tiempos en los que el mundo se mueve a golpe de reproductores digitales mucho más avanzados.

Así que mal vamos mientras más nos empeñemos en creernos que Chuli, éste o aquel otro futbolista van a aceptar venir a enrolarse en el Heliodoro por el pasado histórico del club o lo bonitos que son la camiseta y el escudo. Este Tenerife, a día de hoy, no es mejor en potencial financiero que el Alcorcón o el Numancia, por poner solo un par de ejemplos. Ni siquiera va a poder competir estas semanas a nivel económico y en materia de fichajes con un recién ascendido como el Oviedo,  que posee mayor masa social y de aficionados y, lo que es más importante, contará con todo el dinero que le inyecte su máximo accionista, el magnate mexicano Carlos Slim.

Mientras el Tenerife 2015-16 toma forma, habrá que seguir tirando de paciencia y confiando en los que van a diseñar la plantilla para que ésta, sin grandes alardes ni desembolsos bestiales, pueda ser competitiva y aspirar a algo más que a no pasar apuros. Hasta que el balón vuelva a rodar con puntos de por medio, bien haríamos estos días en aparcar canibalismos, críticas gratuitas o debates que únicamente fomentan los pleitos y la excavación de trincheras desde las que disparar en nombre de la santa crítica blanquiazul por encima del bien común. Ojalá y aprendamos este verano, de una vez por todas, a no darnos nosotros mismos con la puerta en las narices.