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Compromiso

Por @rondoscutillas

El CD Tenerife suma nueves semanas sin perder. La cifra, en una categoría tan complicada como la Segunda División en la que cualquiera puede ganar a cualquiera, da vértigo. Este equipo nos ha hecho tan felices en las últimas semanas que es inevitable que aparezca el temor a que el momento actual desaparezca aunque no existan síntomas aparentes para ello.

Sobre todo porque la afición se había acostumbrado, desde hace demasiados meses, a estar mirando de reojo hacia la frontera del descenso. Con ese susto felizmente ahuyentado gracias al poder competitivo de una plantilla a la que el técnico está sabiendo sacar sus mayores virtudes, todo lo que llegue a partir de ahora debe ser recibido como algo sobre lo que construir un futuro mucho más ilusionante del que hemos vivido en las últimas temporadas.

Como la Liga no da tregua, aparece un nuevo examen que será el que termine por validar las opciones reales para soñar. Los blanquiazules miden sus fuerzas con tres aspirantes (Córdoba, Girona y Elche) y es justo ahora, cuando los puntos multiplican el valor por lo que eres capaz de sumar y lo que deja de sumar el contrario, cuando llega el momento idóneo para realizar el asalto definitivo a lo que comenzaste a perseguir con ahínco hace muchos meses.

La primera estación es El Arcángel. Allí espera un enemigo íntimo como José Luis Oltra. El técnico valenciano presume de que ‘su Tenerife’ no le ha ganado desde que dejó el banquillo del Heliodoro. Pero esa racha, igual que la de nueve jornadas sin perder de los isleños, está llamada a desaparecer alguna vez. Esperemos que sea por el lado del ex entrenador, al que la suerte ha recompensado en exceso para lo que han propuesto sus equipos (valgan los ejemplos de sus últimas visitas al estadio con Mallorca y Córdoba) cuando el Tenerife se ha puesto en su camino.

Los miedos a los que hacía referencia en el primer párrafo se multiplican ante las ausencias para el partido del domingo. Raúl Cámara es un tipo muy sólido y su baja puede dejarse notar. Pero, sobre todo, preocupa la de Dani Hernández. El guardameta había echado el candado a su portería en múltiples choques y ese factor ya era un plus a la hora de intentar que el Tenerife sumar de tres en tres. Su sustituto, Roberto, es capaz de lo mejor y de lo peor. De erigirse en el artífice del último triunfo frente a la UD en un derbi del Heliodoro o de cometer errores impropios para un portero de Segunda División.

Con todo, el Tenerife ha dado muestras solventes de su fiabilidad en partidos como el del último fin de semana ante el Albacete. En un momento de la competición en el que cada vez se hace más difícil ganar un partido, los de Martí edifican su supremacía como grupo en los últimos partidos a través de ganar cada duelo individual, especialmente en el capítulo defensivo, y de disputar cada balón como si fuese el último. Son un bloque compacto al que se puede mejorar más aún si se saca a Lara de la banda izquierda, donde apenas entra en contacto con el balón ni apenas tiene influencia para entrar en juego o asociarse con el resto de sus compañeros de vanguardia.

En cualquier caso, y para no ir más allá del recomendable partido a partido, centrémonos en el Córdoba. Disfrutemos del momento y, sea cual sea el resultado, tengamos en cuenta que estamos ante un grupo que ha dado sobradas muestras de su capacidad y de su compromiso.