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Compromiso exigente

Por @fllombet

Siguen las buenas sensaciones en el Iberostar Tenerife. Cierto que la derrota sufrida el pasado fin de semana ante Unicaja sesgó el liderato que ostentaba y el solo hacerlo por un punto dejó cara de mucho desconsuelo entre los muchos aficionados que se dieron cita en el Santiago Martín.

La derrota ante los malagueños entraba dentro de las previsiones, pero el buen arranque liguero y el optimismo generado hacían que la posibilidad de ganar no fuese una utopía. Pero no fue así.

Lejos de lamentaciones, el equipo y el resto de estamentos del Club se centraron en preparar el debut europeo en casa. El resultado de las gestiones no pudo ser más satisfactorio.

En lo deportivo, victoria muy contundente ante un equipo que, bien por mérito de los aurinegros o bien por algo de demérito en el potencial exhibido, fue carne de cañón para los nuestros.

En lo social, otro éxito de la entidad presidida por Félix Hernández que hizo de la dificultad una virtud. Obligados a jugar a las cinco de la tarde, el panorama en la grada hacia presagiar mucho vacío. Sin embargo, el dispositivo montado por el área de marketing dio muy buenos frutos. Entradas agotadas y solo el asiento libre de aquellos abonados que no pudieron acudir. El resultado, segundo triunfo europeo y mucha complicidad social.

Ahora toca mantenerlo. El calendario en ACB se vuelve más exigente, Bilbao, Estudiantes y Real Madrid, son los próximos rivales, pero el grupo se muestra lo suficientemente preparado como para afrontarlo con garantías. Está compitiendo, y bien, en cada encuentro.

Esa tendencia en el juego le permite, entre otras cosas, que los contratiempos en forma de lesiones parezcan menos importantes y posibiliten que la entrada de jugadores al grupo sea más cómoda. Si además le sumamos el acierto en el fichaje de un jugador como English, el equipo presenta credenciales para, al margen de cuál sea su final clasificatorio, apostar por él sin fisuras.

Nadie habla de objetivos conseguidos. El potencial en los rivales hace que superarlos, en una liga regular de tantas jornadas, siga pareciendo algo casi imposible. Pero la entidad ha demostrado que sigue dando pasos hacia delante y que empieza a contar con un respaldo social que va dejando al margen los prejuicios del pasado.

El Desafío sigue muy vivo. La primera derrota, lejos de generar pesimismo ha servido para dar mayor valor a todo lo bueno que se está consiguiendo.

Bilbao, mañana, es la próxima parada. Los vascos solo han perdido ante Andorra y poseen el aval de haber derrotado al Barcelona. La lesión de Tabú, esta semana, les ha podido haber generado un contratiempo, pero la tercera juventud de Mumbrú, el acierto en el fichaje del croata Buva o la agresividad ofensiva de Bamforth, además de la condición de local, hacen de una previa muy exigente para el Iberostar Tenerife.