Redacción Deporpress| El CD Tenerife, como el resto de los clubes profesionales de nuestro país, se enfrenta a la posibilidad de tener que disputar encuentros oficiales este verano para intentar concluir la temporada 2019/20. La crisis sanitaria motivada por la pandemia mundial ocasionada por el coronavirus (COVID-19) ha obligado a suspender los campeonatos de fútbol en toda Europa y, a falta de que las autoridades sanitarias autoricen el regreso de la actividad deportiva, todo apunta a que julio será un mes en el que habrá fútbol.
Esa novedad, atípica para casi todos los equipos españoles, no lo es tanto para los blanquiazules. De hecho, hace 31 años, el Tenerife disputó un partido oficial en julio y acabó rubricando nada menos que un ascenso a Primera División, por lo que el recuerdo futbolístico de ese mes es inmejorable para los intereses de la entidad isleña.
Sucedió un 2 de julio de 1989 en el Benito Villamarín. El Tenerife, dirigido por Benito Joanet, se enfrentaba al Real Betis Balompié en el partido de vuelta de la Promoción de la campaña 1988/89. Allí concluyó una temporada feliz que se había iniciado el 4 de septiembre de 1988 en el estadio Heliodoro Rodríguez López con derrota ante la UD Salamanca (1-2). La temporada regular había concluido el día 25 de junio de 1989, con una histórica remontada ante el Figueres (4-2) que le valió a los blanquiazules para sacar su billete para la eliminatoria que acabó conduciéndolos nuevamente a la elite del fútbol nacional.
El partido de ida, celebrado en la isla, se jugó el 28 de junio de 1989 y terminó con victoria local por 4-0. La vuelta se jugó en Heliopolis apenas 4 días más tarde y, aunque el Tenerife perdió por 1-0, la abultada renta obtenida en el Heliodoro fue más que suficiente para hacer realidad la vuelta a Primera División.
Aquella tarde formaron con el equipo dirigido por Benito Joanet, Eduardo Belza; Isidro García, Quique Medina, Benigno Lema, Enrique Herrero; Antonio Hernández ‘Toño’, Moulay Hachem El Ghareff, Aguinaldo Gallón ‘Guina’, Txema Noriega; Perico Medina y Rommel Fernández.
Si al Tenerife, finalmente, le toca volver a jugar en julio cuando se reanude el campeonato 2019/20 ya sabrá lo que es disputar un partido oficial en ese mes y, además, el único precedente terminó convirtiéndose en un ascenso a la máxima categoría del fútbol nacional.