Redacción Deporpress | El Real Oviedo puede darse por satisfecho. Los incidentes que obligaron al colegiado vasco Ander Zarrabeitia Arrieta a suspender el partido que los asturianos disputaban frente al Racing de Ferrol en el Carlos Tartiere no tendrá graves consecuencias. Para empezar, el Juez Único de Segunda B ha impuesto una multa de 300 euros y permitirá la finalización del encuentro.
Los clubes, según la resolución, tienen un plazo límite de 48 horas para fijar una nueva fecha en la que pueda celebrarse lo que resta de partido. Será, eso sí, a puerta cerrada. Además, los gastos de desplazamiento del conjunto gallego serán abonados por el Real Oviedo, que ganaba entonces 1-0 cuando el lanzamiento de un petardo desembocó en la suspensión del choque.