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Los clubes femeninos, molestos con la RFEF por jugar con su profesionalización

Redacción Deporpress | La Asociación de Clubes de Fútbol Femenino (ACFF), encargada de impulsar, desarrollar, organizar y fomentar todo tipo de actividades que contribuyan al progreso y difusión del fútbol femenino, así como representar y defender los intereses de sus asociados en cualquier orden público o privado, ha protestado contra el comunicado difundido por la RFEF sobre la profesionalización de la Primera y Segunda Femenina. En dicho escrito, la ACFF «lamenta que se juegue con la profesionalización del fútbol femenino», puesto que solo la Ley del Deporte y el Consejo Superior de Deportes (CSD) pueden considerar el deporte femenino como profesional, alegando así que la pronunciación de la RFEF es a modo de «denominar» y no «calificar» a estas divisiones como tales «a efectos internos y organizativos deportivos, en lo que ya se venía haciendo esta temporada».

Dentro de los miembros afiliados de la ACFF, se encuentran clubes como la UDG Tenerife, Tacuense, Llamoro, Atlético Unión Güímar, Juan Grande, Unión Viera o Femarguín.

Comunicado

En relación con el comunicado de la RFEF, la ACFF lamenta profundamente la confusión generada por RFEF a la opinión pública al utilizar un término que no existe en la normativa deportiva, como es el de competición profesionalizada, con el objetivo de aparentar haber sido transformada en algo que todavía no es: competición profesional. 

La Ley 10/1990 del Deporte establece, en su artículo Artículo 46.1, a), que las competiciones deportivas se clasifican como oficiales o no oficiales, y como profesionales o no profesionales. No existen las competiciones profesionalizadas, y por lo tanto, hasta que sea calificada por el CSD como competición profesional, las competiciones de fútbol femenino siguen siendo competiciones no profesionales. 

Por eso, el CSD ya advirtió a la RFEF, a la hora de analizar las modificaciones estatutarias planteadas, que no existía dicha categoría de competición profesionalizada, por lo que debía modificar esta nomenclatura. Así, la RFEF reconoce que esta denominación, que no calificación, es únicamente “a los meros efectos internos y organizativos federativos”, tal y como puede comprobarse en los artículos 49 y 50 de los Estatutos RFEF, matiz que no ha sido destacado en el comunicado.

Esta posibilidad de libre denominación no supone ninguna novedad. De hecho, la 1ª y 2ª división de fútbol femenino, que también han sido denominadas por la RFEF como “competiciones elite” o “competiciones pro”, ya han venido siendo denominadas como “COMPETICIONES DE FÚTBOL FEMENINO PROFESIONALIZADO DE ÁMBITO ESTATAL” durante la presente temporada 2019/20 en las propias normas reguladoras de la competición.

Desde la ACFF no podemos entender que se juegue con una cuestión tan importante como es la calificación como profesional del fútbol femenino, ni que se usen nomenclaturas que, evidentemente, llevan a la confusión, dando la apariencia de algo que no es. De esta manera, la denominación “profesionalizada” nada tiene que ver con la calificación “profesional”. 

El fútbol femenino, sus clubes, futbolistas, técnicos y aficionados merecen dejar de ser una competición no profesional y ser calificada como competición profesional. Pero, sobre todo, merecen no ser denominadas competiciones “reto”, de “honor”, “pro”, ni mucho menos “profesionalizadas”, como si de un premio de consolación se tratara.

La ACFF sigue insistiendo en la necesidad de calificar como competición profesional a la Primera División de Fútbol Femenino, tal y como fue solicitado al Consejo Superior de Deportes el pasado 21 de mayo.