Redacción Deporpress | Sin presión, pero con kilos de ilusión en el equipaje. Semana grande para un Clarinos que ha encarecido sus objetivos: de luchar en principio a la permanencia a pelear por la Copa de la Reina y unos playoffs por el título. Salamanca espera a las tinerfeñas en una fiesta del baloncesto. El técnico morado, Claudio García, solo piensa en que el equipo disfrute de este momento único como debutante en la élite. El escollo en cuartos de este próximo viernes en la ciudad charra será un Valencia Basket a quien ha ganado durante el pasado fin de semana en La Fonteta; además de hacerlo en la primera vuelta del Santiago Martín. Espera sin embargo un duelo diferente, con las taronjas enchufadas, donde esperan igualar a un Valencia Basket que ofrecerá a priori su mejor versión.
Enfermería vacía.- “Esperemos llegar bien al viernes. Venimos de una semana rara. Hemos terminado de hacer las pruebas a Lyndra (Weaver) y, por suerte, no tiene nada en la rodilla. María (Bettencourt) esperemos que llegue. Y tanto Cristina (Pedrals) como Laura (Herrera) están totalmente recuperadas de la gripe. Esperemos hacer buenos entrenamientos para llegar a tope a la Copa”.
Valencia Basket.- “La suerte existe. Se dieron todas las situaciones para salir mal de la visita al Valencia. Nos había pasado de todo durante la semana, pero tuvimos fortuna. Por mucho que trabajáramos contra ellas, el factor suerte se dio. Se nos apareció la virgen. Tienen una plantilla espectacular, con doce jugadores que podrían ser titulares tanto aquí como en el resto de equipos de la liga. No tiene nada que envidiar a Girona ni Avenida. ¿Mejor rival? Creo que es complicado”.
Sin presión.- “Queremos disfrutar. No hay otro objetivo. Matemáticamente, esta semana conseguimos la permanencia. Hemos sido capaces de meternos en la Copa de la Reina. Ahora, solo queda disfrutar tanto de este torneo como de lo que se viene en liga. Si tenemos suerte de meternos en playoffs, pues a seguir saboreándolo. Nadie nos dice que podamos repetirlo la próxima temporada o si volveremos a estar en una situación tan idílica”.
Choque reciente, ¿ventaja o hándicap?.- “Creo que no tendrá nada que ver con lo que se vio el pasado sábado. Será totalmente diferente a los dos encuentros de liga. Ellas nos tienen muchas ganas. Ganar como lo hicimos en Valencia es un paso de motivación, pero a ellas les duele. Veremos seguro a un mejor Valencia, pero también esperemos que veamos a un mejor Clarinos porque el sábado no hicimos un buen partido. Ambos queremos seguir ganando”.
Ambición máxima.- “El hambre de las jugadoras es espectacular. Quieren salir a ganar siempre: da igual el cuándo, cómo y contra quién. Es verdad que cuando las cosas se nos dan mal, somos muy malas. Tenemos ese defecto. Pero contamos con la virtud de que, cuando todo va bien, nos miramos y creemos capaces de todo. Todo en su vida tiene su doble lectura”.
Claves.- “No dejar correr a Valencia, dominando nuestro rebote defensivo para que no nos hagan daño en ataque. Debemos igualmente controlar su juego interior. Lo conseguimos en la primera parte del último parte, pero en el segundo quizás tuvimos ese problemas, aunque no fueron capaces de meter canastas fáciles ni en poste bajo ni en contragolpe. A partir de ahí, fue cuando nos crecimos y le entraron los nervios a ellas. Si conjuntamos todo eso, tendremos muchas posibilidades”.
Defectos a pulir.- “Me gustaría que defendiéramos más, pero es cierto que no somos un equipo para eso. Siempre he sido un entrenador a quien le ha gustado mucho trabajar desde el baloncesto defensivo, corriendo para defender. Ahora bien, a este equipo le gusta y se siente cómodo atacando, con un juego rápido, robando y asumiendo muchos riesgos. Nos gustaría cambiar cosas, pero debemos adaptarnos a la filosofía de juego alegre para lo bueno y lo malo. Somos el tercer equipo que más anota. Cuando lo miro, sinceramente me da vergüenza –ser la defensa que más encaja- porque si miramos temporadas anteriores, siempre hemos sido de los mejores atrás en liga, aunque fuese segunda categoría. Incluso, el año fatídico, había que meternos muchos puntos porque jugábamos a 50-60 puntos. Nadie pasaba de esa cantidad. Es jodido, pero es lo que toca”.
Mirar solo al presente y futuro.- “No me he parado a sentir a nivel personal. Es un orgullo poder disfrutar de esta situación. No me gusta personalizar individualmente. Este es un proyecto de la Isla y queremos que Tenerife siga disfrutando del baloncesto, sin hablar de Claudio o ningún nombre en particular”.