Redacción Deporpress | Los jugadores Luis Hernández, Iván Hernández y Nacho Cases, todos por doble amonestación, fueron expulsados por Santos Pargaña en el encuentro que midió a su equipo, el Sporting de Gijón, con el Real Zaragoza este domingo. Además, el colegiado señaló un penalti más que discutible a favor de los visitantes y enseñó el camino de los vestuarios también al técnico José Ramón Sandoval y el preparador físico Nacho Sancho.
La expulsión del entrenador se produjo en el tramo final del encuentro «por protestar, de forma ostensible, y de manera airada una de mis decisiones», según recoge el acta. En ella también se explica que Sancho fue expulsado por «golpear con la mano en la cara del jugador nº4 del equipo adversario (Álvaro), sin causar lesión aparente, pudiendo continuar» en el túnel de vestuarios y en el tiempo de descanso.
Santos Pargaña también escribe sobre el lanzamiento de objetos: «En el minuto 82 se lanzo desde la grada de preferencia una botella de agua con la mitad del contenido de 50 cl con el tapón cerrado, cayendo a pocos metros del asistente nº2, siendo entregada dicha botella al delegado de campo, el cual ordena que se informe por megafonía que cesaran dichos lanzamientos, pudiendo continuar el juego». Y se refiere a la labor de los recogepelotas, a los que anunció su «retirada del campo por no realizar correctamente su cometido».
Sin embargo, nada añade sobre los incidentes que se produjeron a la finalización del partido y que acabaron con José Ramón Sandoval apareciendo en la sala de prensa con una contusión en su ojo derecho. «En otro campo hubiera pasado algo grave, pero esta afición tiene señorío», dijo el técnico.