Por @fllombet
Terminó la primera vuelta en liga ACB y a punto está de hacerlo, también, en la Champions. Tiempo oportuno para realizar un análisis de lo acontecido hasta ahora, y dibujar una trazabilidad entre objetivos marcados con aquellos que se han conseguido.
A nadie se le escapa que todo comentario que se haga en este sentido destila muchos más parabienes que críticas. Puede hasta resultar reiterativo volver a mentar aquellos triunfos en pistas tan complicadas y ante rivales de mayor presupuesto como Gran Canaria, Badalona, Vitoria, Bilbao, Avelino o Estrasburgo, o la fiabilidad mostrada en casa donde, en liga nacional solo ha ganado Unicaja… y de un punto.
La clasificación para la Copa del Rey y para los octavos de final de la Champions ponen el broche de oro al recorrido hecho por los aurinegros en estos primeros cuatro meses de competición.
Sin mucho tiempo que perder, toca marcar nuevo objetivo para la segunda vuelta. Solo cabe ser ambicioso y poner el listón en opositar a jugar los playoff en competición nacional y disfrutar, y adquirir experiencia, en las eliminatorias europeas.
El punto de partida para ese nuevo Desafío no puede ser más optimista. La ventaja que tienen los nuestros, sobre la frontera que marca el noveno puesto, es de cinco partidos. Probablemente sea una lectura que, con tanta euforia de Copa y del triunfo ante el Barcelona, haya pasado desapercibida.
No debe ser una exigencia, pero es una oportunidad. Hacer cuentas no forma parte del mensaje canarista. Con tanto partido solo piensan en el día a día, pero todo parece indicar que harán falta, al menos, seis victorias más para ser uno de los equipos que luchen por ser campeón. ¡Suena bien!
A la isla tendrán que venir equipos tan importantes como Madrid, Gran Canaria, Valencia o Baskonia, entre otros. El reto, pese a la ventaja, se antoja nada sencillo, pero el buen momento que atraviesa el equipo y la capacidad demostrada para superar adversidades, invitan a la confianza.
Para empezar esta segunda vuelta, doble salida. Santiago y Sevilla. Es aquí donde debe mostrarse esa candidatura. Ganar mañana a Obradoiro se convierte casi en una necesidad para dar respuesta a algo que Vidorreta hace unas semanas no escondió en rueda de prensa, y no es otra cosa que la de asumir la responsabilidad de asumir el estar muy arriba en la clasificación.
El cansancio anímico puede ser la principal dificultad para el Canarias, además de encontrar, en los gallegos, un equipo muy necesitado y obligado a no fallar en casa para salir de una zona muy peligrosa. El siguiente Desafío no espera, empieza mañana.