Skip to main content Scroll Top

Cierto es

Por @AleixValero

Hablaba la semana pasada sobre los lujos que no se puede permitir el CD Tenerife, y menos de entrada, en esta nueva temporada.

Lujos como los 45 minutos regalados en Tarragona y que, pese al mensaje de advertencia de Joseba Etxeberria, se repitieron en Almería el fin de semana pasado.

Huelga decir antes que nada ¡Dios me libre!, que sus motivos tácticos tendría el entrenador para prescindir (por primera vez por decisión técnica desde que llegó) de Bryan Acosta en la alineación inicial. Es muy fácil ahora que el resultado tampoco acompañó, y que la imagen de la primera parte fue de nuevo muy mala, no entender la ausencia del hondureño en el once

Seguramente si el Tenerife se hubiera traído la victoria hablaríamos de la gran intuición del técnico en su arriesgada apuesta, pero es que no fue así. Dicen todos los futbolistas y entrenadores en sus repetitivas respuestas, que los partidos se pierden en muchas ocasiones por pequeños detalles. Pero este no lo fue. Bryan Acosta es (o era), intocable.

Intocable para un entrenador que desde su llega sacrificó un segundo delantero para ganar en presión alta al rival. Que no se encuentre cómodo en su salida de balón y tenga que regalar casi siempre la pelota en fútbol directo. Cierto es que el larguero a disparo de Luis Milla privó incluso al Tenerife de traerse los puntos a casa, cierto es que por llegadas y ocasiones incluso podríamos tener ahora mismo seis en nuestro casillero, pero también cierto es que hemos regalado prácticamente 90 minutos de juego. Cuando no lo hagamos…

Ahora toca estrenarse en el ‘nuevo Heliodoro’. Todos estamos con ganas. Con ganas de ver a nuestro equipo, con ganas de que el césped sea una alfombra, con ganas de recuperar el añejo sabor de los Tenerife- º clásicos, vibrantes, de recibir a un rival con el firme propósito de regresar por la vía rápida a Primera División.

Tiene ese aroma del Tenerife- Granada por ejemplo de la temporada pasada. Aquel empate a dos en el que los nuestro tuvieron que remontar con diez por la expulsión de Suso, ante uno de los favoritos en una tarde de la que es imposible no acordarse del daño que hicieron Samuele Longo y Filip Malbasic. ¡Ay Malbasic! Menos mal que se queda, pedazo de jugador.