Redacción Deporpress| Durante el entrenamiento de esta tarde de viernes, los blanquiazules ensayaron los disparos a puerta, y el que no dejó pasar la oportunidad para demostrar su olfato goleador fue Shaaban Idd Chilunda, en su primer entrenamiento con sus compañeros.
El tanzano sorprendió en la ase inicial de la sesión, metiendo casi cada balón que le llegaba y convirtiendo nada menos que tres goles en el ejercicio de remates.
Joseba Etxeberria ordenaba a su plantilla practicar los centros por ambas bandas con el posterior remate, lo que muestra la intención de afinar la puntería del técnico vasco hacia sus jugadores.
Chilunda fue el más acertado, demostrando sus propias palabras cuando, a su llegada, afirmó ser un jugador con mucha pegada.