Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Cherre Bello es más que un capitán. Es uno de los grandes emblemas de la UD Las Zocas. Corazón zoquero que ha mamado desde niño los colores rojos. El eterno ‘8’ nos habla de pasado, presente y futuro después de rozar los 20 años de vinculación al conjunto de San Miguel. Porque el final está cerca. Y el veterano centrocampista sueña con una despedida que le quite la espinita del curso pasado: devolver a la entidad a Tercera División.
Dani Cerdeña: Ha dejado caer que su fecha de caducidad está en verano de 2020. ¿Definitivo y meditado?
Cherre Bello: Me he estado mentalizando durante años para ello. Este año me animó a seguir el descenso del equipo a Preferente, ya que tenía ese compromiso de intentar devolverlo a Tercera. Son prácticamente 20 años en el primer equipo. Pero al final, lo meditas porque uno tiene una familia, a quienes necesitas dedicar mucho más tiempo. El hecho de ser padre hace que uno piense más en términos familiares. No diría al cien por ciento, pero sí es casi seguro que este sea mi última temporada en activo.
DC: La familia está por encima de todo.
CB: Disfrutar de ellos, viajar… La edad también pesa. Siempre he tenido claro que no quiero ser un estorbo en esto del fútbol. Quiero que se recuerde bien a Cherre Bello. Es un cúmulo de todo: las lesiones que arrastro, querer estar con mi pareja, disfrutar como padre… Se abren nuevos horizontes.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Es casi seguro que será mi última temporada en activo. No quiero ser un estorbo en el fútbol».[/quote]
DC: La Preferente está exigente. El Atlético Victoria no concede errores, pero las particularidades del Tenerife ‘C’ como filial dejan todo abierto a una más que posible plaza vacante por esos playoffs. ¿Devolver a Las Zocas a Tercera sería la guinda perfecta del pastel?
CB: Es mi sueño. Lo que me propuse desde el primer día de mi renovación. El Atlético Victoria es un equipazo que está en Preferente, que viene del palo del curso pasado, con una plantilla enorme y un presupuesto potente para la categoría. Si el año pasado eran fuertes, este año lo son más. Solo han perdido un encuentro en más de 20 jornadas, por lo que muy mal debe darse para que no consigan el ascenso como campeones de grupo. Nuestra guerra será contra Icodense, Águilas Atlético… No escondo que sería un sueño que mi último partido de rojo, ya fuese en el Juanito Marrero o a domicilio en una eliminatoria de ascenso, concluyese dejando a Las Zocas en Tercera.
DC: ¿Saborea más cada partido sabiendo que el final está cerca?
CB: Se saborea y sufre al mismo tiempo. Soy un amante del fútbol desde niño. Cuando ves que se acerca ese momento de colgar las botas, supone un alivio por lo comentado anteriormente, pero también una pena enorme debido a que es parte de mi vida. Incluso, les he dicho a mis seres queridos que creo que me pondré en manos de un psicólogo porque soy un enfermo de este deporte. Pienso las 24 horas al día del fútbol, así que cuando no lo tenga, seguro que me pasará factura. Por ello, han aparecido alternativas en mi vida, como el footgolf o ser un padre a tiempo completo. Que las prioridades de estar en el Juanito Marrero durante toda una vida se sustituyan por otros quehaceres. A modo de broma, les digo a los chicos que aprovechen porque me quedan ‘catorce o trece partidos’, pero luego me autoexigo porque quiero dar lo mejor de mí mismo hasta que diga adiós.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Soy un enfermo de este deporte. Seguro que me pasará factura cuando lo deje».[/quote]
DC: Habrá vivido uno de los veranos más duros: el triste fallecimiento de Pedro, compañero de vestuario; el descenso… ¿Cómo se repone uno a una campaña tan negativa?
CB: Con notable diferencia, el peor año de los veinte que llevo jugando a fútbol. Lo de Pedro fue bastante doloroso, pero es que luego se unieron los cambios de entrenadores, la inestabilidad en el club y la plantilla… Al final, para alguien como yo que ama a Las Zocas, duele mucho. Lloré bastante, pero no solo cuando se consumó el descenso, sino también antes de esa crónica de una muerte anunciada. Veías que las jornadas pasaban, donde era superior al rival, pero no ganabas. O que por una serie de injusticias tampoco conseguías sumar puntos. Siempre dije que no quería ser el primer capitán que descendiese a Las Zocas, aunque al final se ha convertido en el primero del club en toda su trayectoria. Finalmente, el entrenador y el director deportivo me convencieron para sacar fuerzas y estar otro año más presente.
DC: El descenso trajo consigo medidas: la renovación en diferentes estamentos del club. ¿Consecuencias esperadas?
CB: No soy quien para decir que tenga o no que cambiarse, pero cuando algo sale tan mal como vimos en la campaña pasada, derivó en una frustración y esa serie de cambios. Es una nueva categoría a la que debe adaptarse, con menos ingresos. Se intentó hacer lo mejor posible para estar en los puestos altos. Sin embargo, debo puntualizar que el objetivo de Las Zocas no es ascender, ya que es un reto que me he puesto personalmente. Pero sí es verdad que por historia y prestigio, debemos estar como mínimo en la parte alta, dando una buena imagen.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»El verano pasado lloré bastante. Fue mi peor año de los veinte que llevo como futbolista».[/quote]
DC: Todo cambio conlleva un periodo de transición.
CB: En el foro interno, nadie nos ha exigido un ascenso. Pero no escondo que nuestra historia, unido a un gran inicio de temporada con cinco triunfos consecutivos, invita a ser ambicioso. La gente se ilusionó. Ahora venimos de una de las semanas más difíciles después de perder el derbi contra el San Miguel. Pero estamos en números para pelear por puestos altos. Si tenemos el acierto, optaremos a ese segundo puesto, pero no será asequible.
DC: ¿Cómo fue volver a vivir ese ambiente de derbi después de tantos años sin cruzarse en liga?
CB: Hacía 16 temporadas que no coincidían en la misma categoría, a excepción de un año donde el San Miguel militó en Tercera. El ambiente que se vivió en el Paco Tejera fue absolutamente increíble. Quizás, la semana previa se empañó un poco por un cartel que hicieron con un enfoque demasiado bélico que no reflejó del todo ese ambiente del fútbol de San Miguel, pero por fortuna se vivió un gran ambiente. Las gradas estuvieron completamente llenas. El único lunar fue en lo deportivo, ya que ganar este tipo de encuentros te da un chute emocional, por lo que nos vinimos decepcionados. Pero no dejan de ser tres puntos más, así que toca volver a la senda positiva contra el Tejina.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»Nadie en el club nos ha exigido el ascenso. Es un reto que me he puesto personalmente».[/quote]
DC: De ser un hobby, a formar parte de la selección española de footgolf. ¿Cómo se ha desarrollado todo ese proceso?
CB: Se lo vi por primera vez por Facebook a mi amigo Maikel. Lo practicaba y, en uno de los periodos de verano fuera de competición, me dio por probar. Lo cierto es que no se me dio mal, acabando en los puestos altos de la liga canaria. Luego, una vez regresa el fútbol, resultó incompatible compatibilizarlo. Pero en verano, ya he tenido la suerte de clasificarme para el Mundial de fútbol de Marrakech o la Eurocopa. Me han salido bien los resultados. Es un nuevo frente que se me abre en el horizonte. Cuando deje el fútbol, me lo tomaré aún más en serio, ya que tendrá exclusividad como hobby. Será también una manera de desengancharme del fútbol y de Las Zocas.
DC: Ha comentado que es un deporte de mucha concentración. ¿Tiene algún ritual previo o durante la práctica del mismo para tener los cinco sentidos puestos?
CB: Es un deporte que aúna altas capacidades físicas, además de cualidades propias del fútbol, como un buen golpeo. Es cierto que, cuando estás más cerca de los hoyos, requiere de más cabeza y concentración. Pero no tengo ninguna dinámica. Soy competitivo por naturaleza, pero lo veo más como un hobby que relaja mediante la competición.
DC: Pero también le pica el gusanillo de los banquillos.
CB: Clarísimamente. Soy un apasionado. Me he ido sacando los títulos mientras jugaba, así que ya poseo el título nacional. Cuando descanse unos años del mundo del fútbol, es evidente que me gustaría ser técnico. Ya veremos dónde. Es verdad que haré ese parón, aunque ahora mismo continúo entrenando en la ‘Barça Academy’, de la que soy monitor de la escuela y se hacen sesiones una vez a la semana. Cuando uno va madurando como futbolista, entiende mejor las cuestiones tácticas, a leer las diferentes situaciones… Todo ello, ayuda a crecer.
DC: Uno de los grandes espejos lo ha tenido en casa con Mauro Pérez.
CB: Como futbolista, tuve de ídolo a Cristo Marrero porque lo vi crecer en el barrio, jugando en la plaza y el polideportivo para terminar siendo el capitán del primer equipo. Fue un referente como jugador. Pero en cuanto al banquillo, he tenido la suerte de ponerme en manos de grandes entrenadores: el propio Cristo, ‘Tigre’ Barrios, Julio Durán, Quico De Diego, Toño Dorta… pero quizás, de todos ellos me quedo con Mauro. Tenía una ambición diferente. Ha sido valiente, en constante formación y con un ascenso meteórico. Lo considero un amigo. Ojalá pueda llegar tan lejos, pero está difícil porque Mauro está muy preparado. Debe ser un referente de formación para los que llegamos ahora. Otro a quien tengo en alta consideración es Luisma Hernández, quien está en el mundo profesional en Corea. En Canarias, es difícil porque el fútbol profesional es un abanico corto, pero las puertas pueden abrirse fuera.
DC: De esta doble década disfrutando del fútbol, ¿con qué se queda?
CB: Son muchos para recordar. Pero quizás la mejor fue el 26 de junio de 2000, cuando Las Zocas alcanzó por primera vez la Tercera División. Yo era un jugador cadete o juvenil que estaba con el primer equipo, pero la alegría fue enorme para el barrio. Después, cada permanencia tuvo un sabor especial. También recuerdo con mucho anhelo la Copa Heliodoro que ganamos en los penaltis al Tenisca.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»La mejor fecha: el 26 de junio de 2000, cuando Las Zocas ascendió a Tercera».[/quote]
DC: Echando la mirada atrás, ¿cambiaría algo?
CB: Difícil porque es imposible. ¿Si pudiese? El borrón del año pasado. Ese descenso es el único punto negativo que tengo en mis diecinueve años. Se me va a quedar marcado para siempre. Las Zocas es un barrio diferente donde solo tenemos el fútbol. Sufrió mucha gente.
DC: Podría decirse que se convertirá en el Francesco Totti de San Miguel.
CB: No porque al final no he sido ‘one club man’ (jugador de un solo equipo). Por cuestiones de índole deportiva, Mauro (Pérez) me convenció para fichar por el Charco del Pino, donde descendí a la categoría de Preferente para terminar firmando el ascenso del equipo a Tercera. En otra época, jugué también allí porque el segundo entrenador era mi jefe, así que por temas laborales terminé aceptando para dar ese pasito. Orgullosamente, estuve dos años en Charco del Pino, aunque el nombre de Cherre Bello esté vinculado a Las Zocas porque he mamado este club desde que era un niño. Cuando cuelgue las botas, estaré cada fin de semana con mi bufanda apoyando como uno más desde la grada.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»El descenso a Preferente es el único borrón que haría de mis 19 años en activo».[/quote]
DC: ¿Llegó a pensar en salir en algún momento de su vida con el afán de crecer profesionalmente?
CB: Más de una ocasión. Tuve mejores ofertas en lo económico, así como opciones de salir al extranjero que no se dieron. Pero sabía que solo sería feliz en Las Zocas. Recuerdo algún verano de dudas, donde llegué a tener conversaciones avanzadas para irme al Ibarra. Pero el corazón, la cabeza y el sentimiento de pertenencia fueron decisivos para continuar en mi casa, con mi gente y como capitán. No tenía oídos para el resto. Estaré en un futuro próximo en esa grada animando a los ‘rojitos’.
DC: Siempre quedará el Juanito Marrero. Y una de las mejores cantinas.
CB: Seré asiduo. Por el sentimiento zoquero, y porque tenemos la mejor cantina de toda Canarias (ríe). Estaré en esa grada animando a los ‘rojitos’.