Dani Cerdeña (Santa Cruz de Tenerife) | Una despedida a tiempo. Cherre Bello dice adiós al fútbol después de dos décadas en activo. Seña e identidad de la UD Las Zocas, el ya exfutbolista zoquero se pasa por Deporpress para hablar sobre el lío montado en el fútbol no profesional y los motivos de su cese de un deporte que le ha dado mucho.
Dani Cerdeña: Llegó la hora de decir adiós. Podría describirse quizás como crónica de una retirada anunciada, ¿pero lo ha meditado mucho en las últimas semanas?
Cherre Bello: Sí. Es cierto que estaba anunciado, pero con el parón por las coronavirus, me entraron esas dudas sobre seguir o no un año más. Pero haciendo balance, tras el casi ascenso después del partido contra Los Llanos, creo que he elegido el momento adecuado para decir adiós. Ha sido meditado, no solo en los últimos meses, sino que viene de años anteriores donde lo hablé mucho con mi pareja. Es un buen momento para la retirada.
DC: Cuando hablamos después de Las Zocas – Los Llanos, hablaba de felicidad contenida. Se marcha con un retiro soñado a medias: no se sabe si Las Zocas será de Tercera, previsiblemente hasta septiembre. ¿Está siendo duro para un corazón zoquero como el suyo?
CB: No es fácil. Mi intención era jugar esos partidos contra el Arucas para consumar ese ascenso, aunque ojalá no tenga que jugarse y subamos ambos, pero esa es otra cuestión. La directiva tomó la decisión de que, de cara a ese playoff, solo harán ficha a los jugadores que permanezcan para el curso 2020/21. Lo respeto totalmente, así que por ello no ayudaré dentro del campo en esos dos últimos encuentros, a pesar de que yo considero que forman parte de la temporada 2019/20, aunque se jueguen en el mes de septiembre. Es un despropósito absoluto que se resuelva con futbolistas de una temporada distinta. Pero ese es el motivo: por respeto a la decisión del club y por temas personales. No quiero molestar a nadie ni acabar mal con ninguno, así que aunque ha sido difícil, ha tocado dar este paso sin cumplir mi gran meta: dejar al cien por ciento al equipo en Tercera. Ahora bien, viendo la situación por la pandemia y los ascensos a Segunda B que estableció la RFEF, espero que se otorgue un doble ascenso para Las Zocas y Arucas.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»left»]»Tenía grabado a fuego que quería retirarme siendo protagonista, no arrastrándome».[/quote]
DC: Si llega el momento, tocará vivirlo desde la grada. ¿Será raro?
CB: No quiero imaginármelo, pero esta última eliminatoria me pertenece tanto a mí como a otros compañeros que no continuarán, como Rouga, Samuel o Héctor entre otros. Lo pasaré mal, pero míster y jugadores saben que estaré allí animando, siendo el capitán en la sombra. Lo pasaré mal, con nervios, pero haciendo unas fuerzas enormes para que se consiga ese soñado ascenso.
DC: Se abre la puerta para sus otras pasiones: dedicar más tiempo a la familia, viajar cuando se pueda y disfrutar del footgolf.
CB: Son los principales motivos, pero también soy consciente de que cumplo años. El rendimiento personal va bajando. Tenía grabado a fuego que quería retirarme siendo protagonista en el campo, no como suele decirse vulgarmente: arrastrándose. Después de 20 años jugando en Tercera División, con tantos entrenamientos y cuidando al máximo la dieta o sacrificando vida social, pues ahora toca disfrutar de otros placeres. Durante mi etapa de futbolista, recuerdo que mis amigos quedaban para irse a ver la Champions o cualquier otro tipo plan fuera del fútbol, mientras que a mí me tocaba centrarme únicamente en el fútbol. Y en mi día libre del trabajo, tenía que levantarme a las 6.00 o 7.00 de la mañana durante los fines de semana para viajar a la isla donde tocase jugar y ponerme la elástica de Las Zocas. Es otro motivo, más después de la alegría en Los Realejos contra Los Llanos. Asimismo, quiero crear una familia, viajar a otros lugares y jugar más al footgolf, pues solo podía practicarlo durante los meses de verano. Mi retirada es una mezcla de argumentos. La única incertidumbre es saber si seré o no el capitán que devolvió a Las Zocas a Tercera.
[quote font=»palatino» font_size=»20″ font_style=»italic» bgcolor=»#e2e2e2″ arrow=»yes» align=»right»]»El único borrón en mi carrera sería el descenso a Preferente».[/quote]
DC: ¿Cómo cree que será levantarse los fines de semana sabiendo que no vestirá la camiseta del club de su vida?
CB: Lo echaré mucho de menos. Soy un enfermo del fútbol y me encanta competir. Ya se me hace raro no formar parte de los entrenamientos justo al resto del equipo durante esta primera semana de retorno, de cara a la preparación de la eliminatoria contra el Arucas. Ahora, tengo las tardes más libres, pero echaré de menos muchas cosas: compartir momentos y bromas en el vestuario, el olor a césped del Juanito Marrero, ese afán competitivo… Cuando llegue ese momento de que un domingo a las 12.00 horas, será raro estar en la grada y no en el campo del Juanito Marrero. Soy un animal competitivo y, siempre que he estado lesionado o sancionado, lo he pasado mal por los nervios. Espero que no me consuma tanto ahora, pues ya no será parte interna y toca pasar página del fútbol, pero sí va a ser difícil. En mis dos primeras semanas sin este deporte, ya estoy probando alternativas: footgolf, estoy por comprarme una bicicleta ya que hice Mountain Bike el otro día con unos amigos, he probado el pádel… Necesito alimentar ese afán competitivo que llevo dentro. El deporte va a ser mi mejor psicólogo; si no, lo llevaría peor.
DC: Como dice en su carta: 27 temporadas, más de 700 partidos oficiales… ¿Satisfecho con su carrera o existen pequeños lunares?
CB: El único borrón en mi carrera sería el descenso a Preferente durante el curso pasado. Además, soy el primer autocrítico: no estuve al nivel y, como capitán, me siento responsable porque siento mucho a este club; por eso, mi obsesión de devolver a este equipo a Tercera. Luego, también me quedó la espinita de no haber jugado un playoff de ascenso, donde estuvimos rozándolo pero que finalmente no pudimos regalar ni a la afición ni a nuestros socios. Me hubiese gustado que vivieran esa ilusión de viajar a la península para luchar por el ascenso, aunque luego nos hubiesen eliminado en primera ronda. De resto, me siento un privilegiado como describí en mi carta de despedida. He jugado más de lo que hubiera pensado de niño e, incluso, creo que tengo el récord estadístico en Las Zocas. Es un orgullo muy grande, pero con ese sabor agridulce.