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César Gómez: «No entiendo que rechacen 30 millones de euros»

Redacción Deporpress | El ex jugador del CD Tenerife César Gómez, ofreció en la mañana de este lunes una rueda de prensa para explicar la oferta que un grupo inversor realizó, con su mediación, a los dirigentes del club y que fue desvelada el domingo por el periódico El Día.

César Gómez confirmó que la oferta presentada alcanzaba un valor de 30 millones de euros, que sanaría las cuentas de la maltrecha economía del Tenerife y que el objetivo era “recuperar la grandeza que tuvimos y que perdimos”. Desveló que las conversaciones se han mantenido con el mayor secretismo posible y que fueron siempre con el presidente de la entidad Miguel Concepción y con el dirigente Corviniano Clavijo, y aseveró que “no entiendo que se les brinden casi 30 millones de euros y digan que no. Ni el presidente ni Clavijo me han dicho cuál es su proyecto, solo me han dicho que no”, afirmó contrariado.

Tal y como el propio Gómez reconoció, aunque sin dar nombres, la oferta provenía de un grupo inversor germano- suizo con bastante capital (e incluso que había contactado con un grupo árabe), y que una vez que las negociaciones iban avanzando, vinieron a la isla para seguir perfilando detalles de la propuesta, que finalmente fue rechazada por el Tenerife: “El no definitivo fue hace un par de semanas, cuando se supo que se iba a fichar a Alfonso Serrano, en esa semana”.

La operativa era sencilla. Se trataba de comprar el paquete accionarial que controla el presidente de la entidad tinerfeña. Tal y como el propio César Gómez relató, “Miguel Concepción maneja directa o indirectamente el 40 % de las acciones y la idea era hacerse con ese paquete accionarial, asumiendo los 21 millones de euros de deuda del club. Toda esta operación se va hasta los 30 millones de euros, que el grupo estaba dispuesto a asumir”. El proyecto inversor quería un Tenerife grande “no quieren un club con complejos; hay que aceptar retos y el reto es tener un equipo consolidado en Primera División. Cuando yo llegué aquí como jugador, el objetivo era entrar en la UEFA, y cuando no entrabas te criticaban. Nuestro objetivo no puede ser solo competir bien. Y cuando hablo con estos inversores el nivel de acuerdo es tanto que, aceptados los números, se trataba de ir viendo cómo sonaba en la isla”, expuso.

A partir de ahí, prosiguió el vallisoletano “voy al Cabildo para ver cómo verían la llegada de un grupo de fuera que se hiciera cargo del Tenerife, y la respuesta es positiva, como no podía ser de otra manera. Una vez que tenemos el beneplácito de las instituciones, que siempre es necesario para no venir a pelear, se trata de provocar la reunión con el club. Como interlocutores están Concepción y Clavijo. Me reúno con ellos y hablamos de números; desde un principio vieron la luz y pensaron que era la solución y dijimos de formalizar una reunión con los inversores. Así que vinieron y estuvimos reunidos todos. En este tipo de negociaciones tienen que cuadrar muchas cosas, lo más importante es la confianza” y, continuó “para tranquilidad del presidente y Corviniano se ofrecieron a depositar una cantidad ante notario”.

Una vez iniciadas las conversaciones, “se diseñó una hoja de ruta que se ha ido cumpliendo”. Sin embargo con el paso del tiempo estas se empiezan a enfriar tal y como contó esta mañana el ex futbolista del Tenerife: “Hay cierto punto en que se nos empieza a dar largas, coincidiendo con la buena racha del equipo cuando se mete en play off. En un momento dado le spregunté que si lo que estaba pasando era que estaban pensando en el ascenso a Primera División y preferían esperar, pero me dijeron que seguían pensando lo mismo”.

En este punto, y según César Gómez se produce un hecho revelador: “Intentamos ayudar al Tenerife. Duele que no se pueda retener a los canteranos y cuando se publica la posible marcha de Ayoze Pérez y nos cuentan que la falta de liquidez les obliga a vender al jugador, nosotros les decimos que no lo hagan, que el grupo les ofrecía un préstamo para intentar retenerlo, pero al final se decide su venta”.

Gómez reconoce que “el Tenerife marcó siempre los tiempos alargando las cosas. A falta de cuatro partidos y ante mi insistencia por obtener una respuesta, el presidente me dice que espere a ver dónde queda clasificado el equipo, ya que es cierto que el valor del club no es el mismo en Primera que en Segunda División.”

De esta manera se desarrollaron los acontecimientos hasta que “la situación se hace insostenible cuando se ficha a Alfonso Serrano, no por su fichaje en sí mismo, sino por lo que significa. Además se renueva a Cervera durante un tiempo que va más allá del mandato de Concepción y es ahí cuando insistimos en hablar con él, para que me diga si ya no hay opciones de compra”.

César Gómez acata la decisión de Concepción de no querer vender su paquete accionarial, pero afirmó que lo que le molestó fue que en los últimos contactos “no haya respuesta, y le mandé un email diciéndole que me siento decepcionado, no ya por la negociación sino por no aparecer. A los cinco minutos me llamó para confirmarme que no venden. No hay explicación a la decisión de no vender. Creen que pueden hacer un proyecto interesante y controlan el 40 % de las acciones, así que están en su derecho”

Sobre estas negociaciones señaló que  “me guardo muchas cosas, no estoy aquí para hacer daño. Se les dijo que depositaríamos dinero en un notario como garantía de solvencia. Pero el club debe mirar por él, y es lógico que si van a salir miren quiénes entran. Se les propuso firmar una cláusula en la cual el grupo, si decidiera vender, debería contar con la aprobación de los vendedores. Esto era un proyecto a largo plazo, no todos los compradores de equipos de fútbol son especuladores, en el fútbol de hoy tienes que aceptar que puede venir alguien con un capital que compre un club. El fútbol está yendo hacia eso”.

Aunque no quiso entrar al detalle del proyecto deportivo en mente de este grupo inversor, sí reconoció que “se ha hablado con futbolistas que el club no puede traer, y también con patrocinadores. La gente del grupo inversor piensa como yo. El que compra lógicamente marca las pautas a seguir. Queríamos conseguir llenar el estadio. Son gente con mentalidad alemana. Ellos bajan el precio para llevar los campos y vender publicidad. La seña de identidad no se puede perder y en la isla hay gente muy capacitada para desarrollar ciertos cargos, y dentro del club también. Valen muchas cosas, se trataba de aprovecharlas y complementarlas. El organigrama de empleados seguramente se iba a ampliar, pero no quiere decir que lo que no haya no sirva”.

A pesar del fracaso en el intento de la compra, César Gómez quiso dejar claro que “les deseo que estén en Primera División pronto porque soy del Tenerife y quiero ver en el estadio a los grandes de la liga. Yo he llegado hasta aquí, que era conseguir alguien que se hiciera cargo de los problemas del club. Los que me conocéis sabéis que no me guío por el qué dirán, yo soy una persona directa. No he hecho nada malo por comunicar que esta opción ha existido, pero no sé qué pensará la gente. Llevo un año y medio moviéndome, he sido leal con el tinerfeñista, no se ha filtrado nada ni ha habido guerra por moverle la silla a nadie”.