Redacción Deporpress | Álvaro Cervera tampoco tuvo reparos en valorar la parte deportiva del equipo. En declaraciones a Radio El Día basó la actual situación del conjunto blanquiazul en que «creíamos que a este nivel podríamos y no es así, y luego porque hemos hecho cosas mal». «El máximo responsable soy yo», prosiguió, y entiende que «nosotros hemos tenido una base de hacer las cosas de una manera, porque con ella hemos ascendido y hemos mantenido la categoría que era lo que se convenía, pero este año queríamos dar un cambio para bien». Sin embargo, «en el cambio nos hemos dejado muchas cosas», porque «ahora nos estamos dando cuenta que en el cambio no hemos ganado en muchas más cosas de lo que se ve».
Cantidad de fichajes.- Posiblemente son demasiados. Siempre hablando a día 3 de diciembre. Cuando los haces al principio, pensamos que más o menos por ahí iba a rondar. Luego, creo que el grupo necesitaba otra cosa, otro tipo de tratamiento para mejorar. Nosotros teníamos que adaptar gente a lo que estábamos haciendo. Y quizá la cabeza nos decía: vamos a adaptar esta gente que nos puede dar un plus. Pero creo que teníamos que intentar adaptar gente a nosotros.
El fichaje de Uli Dávila.- «La elección de Uli Dávila, la elección de ese tipo de jugador, pensábamos que teníamos una defensa ya competitiva con Unai y Hugo; en el mediocampo con la incorporación de Vitolo sería más consistente y pensábamos que arriba Ifrán nos haría la labor de Ayoze. Luego, hay una posición que no tenemos, que es el enganche, por detrás del punta. Veníamos utilizando a Aridane o a otro jugador, pero ese jugador no lo teníamos y lo buscamos. De lo que vemos y de lo que puede venir, Uli es el que nos puede encajar. A partir de ahí, este es un equipo competitivo y para serlo tenemos que tener una razón en el campo por la que estar. A no ser que sea el típico jugador que hay que dejar descansado, de resto, todos tenemos que tener una razón de ser cuando tenemos la pelota y cuando no.
Luego el entrenador tiene que ver si está siendo mejor o peor, pero siempre que no reste al conjunto. En el momento en el que creas que resta al conjunto debes buscar una solución. Seguramente es de los jugadores que más tiene en el equipo, pero yo creo que le falta algo para que sea útil a este equipo. Hay jugadores que son clave porque contagian a los que tienen al lado. Nosotros hemos cambiado mucho desde el primer año los primeros partidos, según el rival, y hemos ido consiguiendo resultados. En este caso creo que es un jugador muy aprovechable, pero él tiene que saber aprovecharse del equipo, porque se deja en el camino ser mejor. El entrenador que lo consiga ha ganado muchísimo.
Cambio de estilo en el club.- «Nosotros no estamos cómodos en el día a día como durante todo este tiempo. Cada día hemos querido dar un paso adelante, pero no ha sido tan llevadero ni tan implicado como otros años. Los domingos son algo imprevisible, aunque si se hacen las cosas bien durante la semana salen las cosas bien. Lo que manejo yo es el día a día como el que he tenido hasta ahora. Cada domingo había que ganar y conseguir el objetivo marcado. Todas las cosas anómalas, generalmente hacen daño. Que un jugador se tenga que ir antes de tiempo, que alguien no esté cómodo o que le cueste hacer el trabajo cuesta. Restan, porque piensas en cambiar el trabajo para hacerlo más cómodamente. Hay que hacer esto porque es lo que el equipo necesita».
Jugadores cedidos.- «Un chico de 18 años no lo puedes utilizar 6 o 7 partidos con esa edad. Tiene que jugar. A Nano y a Alberto les pasa eso y con Jairo algo parecido. Pero a Jairo se le da la posibilidad de quedarse y cuando ve que igual no tiene la opción de jugar los minutos que él piensa, él cree que fuera puede jugar más y se marcha, es una decisión suya. Lo de Nano o Alberto es porque creemos que pueden jugar y luego volver más maduros».
¿Cómo funciona la comisión deportiva?- Esto funciona como cualquier equipo. Con un matiz. Hay un entrenador, un secretario técnico y el que propone realmente porque conoce el mercado es el secretario técnico. Yo puedo proponer los que conozco, pero el único matiz es que en este equipo, por mucho que tú me lo vendas así, no vendría. Aunque tampoco se está usando así esta figura. Se intenta consensuar, pero hay un conocimiento mayor por parte del secretario técnico. Si lo planteáramos de nuevo, habría que cambiarlo, aunque con las mismas personas, porque no ha salido bien. Nos quedan muchas cosas que pueden salir bien.
Mercado de invierno.- «Hay que fichar un portero, porque es bueno incluso para los que ya tenemos. Esto es un equipo y creo que es bueno que venga alguien, porque a Carlos no se le puede decir que él nos costó los puntos del otro día. Dani Hernández es un jugador que él estaba en disposición de volver y ya solo con eso tiene más importancia que otro que pueda ser por números mejor que otro. Y por supuesto, por el portero que es, nos echaría una mano. Todo jugador puede quedarse y puede salir, mientras su comportamiento sea bueno y demás. Se estudiarán los casos tanto de uno como de otro. Pero, de momento, no sabemos de ningún jugador en un sentido o en otro».
Estilo deportivo.- «Si yo hago propongo un partido como el de Lugo, en el que digo que no me pueden tirar más de tres veces y nosotros para sacar algo tenemos que llegar cuatro o cinco veces. Y eso pasó, por lo que no puedo estar descontento con el estilo, aunque sí con el resultado. El cambio de estilo es lo que se intentó y estamos en la situación que estamos. La posibilidad de hacer otra cosa y estamos donde estamos. El estilo del Barcelona les ha dado Copas de Europa y es el estilo de Luis Enrique, que ha estado en la picota hasta hace poco. El estilo es algo que se utiliza muchas veces, pero es el del ascenso y nos mantuvo con bastante dignidad en Segunda División. Pero yo no puedo cambiar el estilo porque en el cambio hemos perdido.
Críticas hacia ese estilo de juego.- «Cerveradas son siempre las que no salen bien. Lo de Suso fue un invento que me salió bien, pero cerverada es que cuando sale mal. Como error gordo asumo el de Aridane en al derecha en Palamós y quise cambiar. En vez de cambiar al jugador cambié de posición. Me equivoqué y no lo volveré a hacer. A medida que pasa el partido, cada vez íbamos más atrás y en vez de cambiar a un jugador, aposté por lo de Aridane. Me salió mal. Si no es así, dejaré de intentar cosas ni de intentar nada. Con los resultados florecen muchas mentiras y se ocultan muchas verdades. A mí me gusta controlar los partidos, pero aun así nos ganan y nos marcan. Tú puedes manejar la parte defensiva, pero la parte ofensiva va más en la creatividad o inspiración del futbolista.
Con un equipo competitivo y un goleador como Ifrán el equipo es mejor. Competitivo es que estés metido desde el principio, aunque no los ganes como en Lugo. Cuando el equipo está bien, es tan bueno como era. Pero cuando está mal es mucho peor que antes cuando era malo. Si conseguimos robar cerca del área contraria seremos más peligrosos que cuando lo hacemos cerca de nuestra área. No tenemos la confianza por la situación, porque ya falló una vez y no quiere que le pase lo que nos ha pasado, por lo que al final el equipo es peor por todo.
Objetivo para esta temporada.- «Debemos consolidarnos en la categoría. Por todo. Porque no podemos vender otra cosa y decirle al Osasuna que estamos por encima de él para ascender a primera. No por ser nosotros y por creernos nada estamos por encima de ellos. Luego, cada uno tiene su opinión. ¿Qué luego se consiguen otras cosas? Perfecto. Pero es que si yo digo de ascender y no ascendemos, fracaso del entrenador. Yo digo lo que creo y si por decirlo, está mal, no sé dónde hemos llegado. A día de hoy ese es el objetivo, más adelante ya veremos».
Posible dimisión.- «Lo que pase al final pasará. Ahora si dimitiese traicionaría a gente. Al presidente, que ha puesto mucha confianza, a muchos jugadores que todavía creen en mí, a jugadores que hemos crecido juntos… Creo que ellos mismos me dirían: ¿estamos peleando y nos dejas solos? No creo que lo vieran bien. Cacique, caudillo… eso el día que yo no esté, los jugadores que entrené me llamarán para ir. Que lo digan personas de fuera no tiene por qué afectarme. Esto es fútbol, puedo ganar o perder pero sigo siendo la misma persona, pero parece que solo vale que soy entrenador de fútbol. Con mis características, creo que no soy así, pero tengo unas ideas y trato de llevarlas a efecto. Álvaro Cervera ha dejado de ser en muchas cosas lo que era, por intentar conseguir algo que no hemos podido conseguir».