Redacción Deporpress | Cervera frota la lámpara en el Oviedo. El que fuera entrenador del CD Tenerife vuelve a realizar un ejercicio de demostración para situarse entre los mejores de su profesión en la categoría de plata, dando con la receta adecuada en el club asturiano.
Los carbayones consiguieron este pasado domingo, en el Nuevo Carlos Tartiere, su quinta victoria consecutiva. Un quince de quince que les convierte en el mejor equipo de las últimas cinco jornadas, seguido curiosamente por el Tenerife (11/15).
Los asturianos han conseguido situarse en el octavo puesto, con 55 puntos, a siete del playoff. Sin embargo, los doce créditos en juego provocan que lleguen tarde a esta particular carrera por el tren del ascenso a Primera División.
Curiosamente, el Oviedo es el segundo máximo realizador (10) de ese intervalo de cinco jornadas recientes, en contra del concepto de ‘defensivo’ que se aplica a los equipos de Cervera. Con diez dianas, solo se ven superados por el Albacete (12).
Álvaro aterrizó en el club azulón como sustituto de Jon Pérez Bolo. De hecho, si contáramos los puntos desde su llegada al banquillo, el Oviedo sería el cuarto mejor equipo de toda la Segunda División, con 45 créditos en 28 jornadas, solo por detrás de Levante, Éibar y Granada.
¿Seguirá en Oviedo?
Hace unas semanas, respondió que no era momento de responder a esa pregunta, aunque matizó que “hay predisposición. Faltaría llegar a un acuerdo”.
Uno de sus propósitos para renovar el contrato es luchar por devolver al club a Primera. “En Segunda, hay unos siete u ocho equipos que están construidos para subir; los que bajaron este año y hace dos temporadas y alguno más que siempre lo logra tras un proyecto de dos-tres años. Si el Oviedo aspirase a eso, me gustaría seguir. Pero si tiene las prisas que a veces existen, yo no soy el adecuado”, comentó. Junto a él, sigue un conocido de la parroquia tinerfeña como es Roberto Perera.
Lo cierto es que el Oviedo todavía no ha logrado clasificarse para una fase de ascenso a Primera División desde que subiera a Segunda B en 2015. Por ejemplo, el curso pasado se quedó a las puertas como séptimo clasificado, saliendo perdedor del empate a puntos contra un Girona que finalmente se llevaría el premio de retorno a la élite. Cervera frota la lámpara con el Oviedo.