Redacción Deporpress | Casi tres años después, el CD Tenerife ha puesto fin a la carrera de Álvaro Cervera como entrenador del conjunto insular. Lo hace llevándose el logro de haber ascendido al equipo a Segunda División B y habiendo logrado la permanencia tras el retorno a la categoría de plata del fútbol español. Pero, también se marcha con un divorcio en el Rodríguez López que era casi imposible de recuperar.
Pero, vayamos al verano de 2012. El conjunto tinerfeñista se había quedado a las puertas de retornar a Segunda División, antes de que la Ponferradina se llevara el triunfo del Rodríguez López. Casi sin tiempo de digerir semejante mazazo, el club puso en marcha el segundo proyecto en el tercer escalón del fútbol español. En apenas 21 días, el conjunto canario tenía previsto iniciar una nueva pretemporada.
Los cambios se fueron sucediendo. Así, Quique Medina pasó del banquillo a ocupar la dirección deportiva, tras la no renovación de Pedro Cordero. Álvaro Cervera, que llegaba de bajar a Segunda División con el Racing de Santander, tomaba las riendas de un equipo que lógicamente sufrió sus modificaciones. Tras un inicio algo dubitativo, el Tenerife cerraba 2012 como líder del Grupo I de la Segunda División B. Lo hacía, además, después de haber permanecido en esa posición en 16 de las 18 jornadas celebradas hasta la fecha. Eso sí, en Copa del Rey, la misma cantinela de las últimas campañas y eliminación a las primeras de cambio, en este caso ante otro Segunda B como es el Alcoyano (1-0). Lógicamente, su trayectoria con el equipo invitaba a un camino de rosas en aras de conseguir liberar al Tenerife de la pesada carga de la Segunda División B.
Álvaro Cervera fue el hombre que logró, no sin sufrimiento y con su filosofía del partido a partido, meter de nuevo al conjunto blanquiazul en Segunda División. Sin embargo, hemos tenido la oportunidad de conocer a un Álvaro Cervera que se maneja con cuidado en la distancia corta, y que cuando algo no le gusta, no tiene ningún reparo en decirlo. En el primer tramo de la temporada 2013 la cuestión fue totalmente distinta. Los malos resultados y las informaciones interesadas habían sacado el carácter más fuerte del técnico ecuatoguineano. Sin pelearse con nadie, decidió marcar las distancias con ciertas personas en un ejercicio de sanear su vestuario ante ataques externos. Esto siempre le ha hecho ganarse una lluvia de críticas, aunque con la mejora de la situación en el tramo final de la temporada 2013/14, sus declaraciones también han servido para apaciguar un poquito los ánimos.
Sin embargo, la campaña pasada la terminó con un regusto amargo. Lógicamente, con 54 puntos a falta de siete jornadas, la trayectoria invitaba, con moderado optimismo, a que el equipo intentara meterse en el playoff para ascender a Primera División. Sin embargo, siete derrotas en los últimos siete partidos hicieron un daño casi irreparable en la afición tinerfeñista, que esta temporada no ha perdonado ni al equipo ni a su técnico de ese final de campaña.
En el arranque de esta temporada 2014/15, el ambiente se ha vuelto casi irrespirable. Además, el técnico había tenido que enfrentarse a situaciones prácticamente inéditas desde que asumió el banquillo del CD Tenerife. A Cervera no le ha temblado el pulso cuando ha tenido que apartar a un jugador por motivos disciplinarios.
Se equivocó, como miembro de la dirección deportiva, en el fichaje de El Ruso García, pero no dudó en retirarlo de la plantilla cuando creía que el mal iba a traspasarse al resto de sus compañeros. Estas, y otras decisiones pensadas en el beneficio del equipo, le han hecho ganarse una lluvia de críticas. Entre sus logros, hasta diez canteranos han debutado bajo su mando. Antes lo hicieron Yeray González, Ayoze Pérez, Alberto Jiménez, Roberto Gutiérrez y Nano. Sin embargo, esta misma temporada se ha visto el debut de cuatro nuevos canteranos. Cristo González, en la primera jornada en El Toralín; Carlos Abad en Palamós ante el Llagostera, Cristo Díaz ante el Mallorca, Víctor García en la cancha del Alcorcón y, por último, Jorge Sáenz.
De resto, Cervera se marcha siendo el segundo entrenador que más partidos ha dirigido en el cuadro insular, con 110 encuentros, solamente por detrás de José Luis Oltra, quien estuvo 128 partidos al frente del banquillo local. El de Fernando Poo ha superado a entrenador históricos en el CD Tenerife como Jupp Heynckes o Jorge Valdano, aunque es el único de todos ellos que todavía no sabe lo que es entrenar en a los insulares en Primera División. Al final, no pudo conseguirlo.