Redacción Deporpress | El empate ante el Zaragoza deja al Tenerife a dos puntos de la zona de playoff. Quedan 9 puntos por disputarse todavía y tanto las matemáticas como la calculadora dan opciones a los blanquiazules a la hora de intentar el asalto al sexto puesto. Es una misión casi imposible, pero la historia del conjunto isleño a la hora de conseguir cosas importantes nunca se ha escrito de manera sencilla.
Hará falta no fallar más en casa y dar continuidad a la racha actual, de 15 puntos sobre los últimos 21 posibles, ante rivales tan complicados como el Alcorcón, que pelea por un objetivo idéntico al del Tenerife; así como ante el Lugo y Numancia, enfrascados ambos en no caer al pozo de Segunda B. Es casi una utopía, pero al Tenerife le van los retos complicados.
Las ilusiones blanquiazules se diluyen, prácticamente, si miras el calendario del inquilino actual de la sexta plaza. Un Rayo Vallecano que, cuando supere el próximo escollo del Almería, se medirá a equipos que ya no se juegan nada como Las Palmas y el Racing de Santander.
Lo mejor de esta situación es que el Tenerife no tiene ninguna presión. Pelear por meterse en la zona que da derecho a jugar las eliminatorias de ascenso es un premio extra para un grupo y un cuerpo técnico que ha firmado una sobresaliente segunda vuelta. Puede que al final no sea suficiente y que el sueño actual se trunque, precisamente, por los últimos empates en casa frente a Málaga y Zaragoza.
Pero, suceda lo que suceda al final, este equipo ha encontrado una identidad. Ha hecho soñar a toda la isla con algo que era impensable antes de que el fútbol se reanudase por el parón de la COVID-19. Veremos si Rubén Baraja es capaz de darle un rasgo más ambicioso al Tenerife en los tres partidos que quedan. O si, por el contrario, tendremos que conformarnos con divisar el playoff desde cerca.