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Redacción Deporpress| El Tenerife firmó su segunda victoria del curso amparado en su solidez defensiva. Si los blanquiazules son capaces de dejar la portería a cero multiplican sus opciones para sumar de tres en tres. Este sábado sucedió casi en el epílogo, en una acción aislada tras un saque de banda en la que Sipcic ganó el duelo aéreo y el debutante Valera se anticipó a todos en el área pequeña para desviar el balón lejos del alcance de Caro.

Mereció ganar el conjunto de Ramis mucho antes. Pero no lo hizo porque desaprovechó hasta media docena de opciones claras para hacerlo. Para llegar ahí, el Tenerife fue madurando el partido a base de paciencia. Y, fundamentalmente, sin cometer errores. Esa es la principal diferencia entre este equipo y el de hace unos meses. Ahora no hay regalos. Solo trabajo colectivo y una solidaridad de todo el bloque que es capaz de minimizar las virtudes del adversario que tenga delante. El otro día fue capaz de desdibujar a todo un aspirante como el Rayo. Hoy a un visitante fiable como la Ponferradina.

En esta Segunda en la que la mayor parte de los equipos juegan a lo mismo y conceden más bien poco, es básico que el Tenerife se haya vuelto, por fin, un equipo fiable. También que su entrenador, con las decisiones que adopta, sea capaz de decantar la balanza hacia su lado. Entre ellas las de mantener a jugadores en el once cuando muy pocos creían en ellos. Lo ha hecho con Vada y está a punto de recuperarlo para la causa.

El argentino se aproxima a la versión que nos vendieron cuando apostaron por su llegada el pasado verano. Ha dado un paso adelante y es capaz de liderar la fase ofensiva blanquiazul durante muchos tramos el encuentro. Le falta solo un poco más de precisión en el último pase y el gol. Pero, si sigue en esta línea, llegará.

Guardó Ramis recursos por si las cosas se ponían feas y, al final, se pusieron. Entonces, en esa franja en la que el partido parecía más abierto, Valera encontró la llave con la que abrir el candado del partido. Un detalle individual para resolver un enorme esfuerzo de todo el colectivo. Un triunfo que aleja al Tenerife de la zona peligrosa y hace que su objetivo quede un poco más cerca.